El Coso de Insurgentes volvió a reabrir sus puertas tras varios años sin toros como consecuencia de una inaceptable prohibición. Lo hizo registrando un lleno hasta la bandera, y con la emoción a flor de piel. Triunfó la libertad, en una tarde que no transcendió más allá del simbolismo, debido al escaso juego de los toros de la ganadería de Tequisquiapan de Fernando de la Mora. Joselito Adame dejó los momentos más destacados, aunque falló con los aceros yéndose de vacío. Silveti mostró disposición y actitud con un lote venido a menos, y Roca Rey no tuvo su mejor tarde, ante un lote de nulas opciones. Llegó a escuchar los tres avisos en su segundo toro y recibió una bronca por parte de los aficionados.
Antes del festejo, se vivieron escenas de violencia y terrorismo callejero por parte de los antitaurinos.
Plaza México (México). Festejo de reapertura. Lleno en los tendidos. Toros de Tequisquiapan de Fernando de la Mora, de deslucido juego en su conjunto. Joselito Adame: ovación con saludos en ambos; Diego Silveti: ovación con saludos en ambos; Roca Rey: silencio y bronca tras tres avisos.
