Los novillos de Aurelio Hernando pusieron el broche a las fiestas de Cuéllar con un encierro complicado y dividido, marcado además por una llegada a El Embudo antes de la hora prevista.
La salida de los corrales fue rápida y agrupada, aunque dos novillos comenzaron pronto a buscar la separación. Tras ser reunidos en el campo, la manada llegó con fuerza al descansadero y no pudo ser frenada, entrando en El Embudo a las 9:21 horas.
Uno de los novillos se abrió hacia la Cuesta de Castilviejo y tuvo que ser reconducido por caballistas y bueyes. En las calles, los cinco primeros novillos fueron perdiendo la unidad y entraron separados a la plaza, mientras el sexto lo hizo minutos después, también con mucha fuerza.
El último encierro de las fiestas se cerró sin incidentes entre los corredores, dejando buenas carreras en un recorrido urbano condicionado por la división de la manada.
A continuación, adjuntamos el vídeo del quinto encierro:
