Guirao consiguió lo mejor ante el quinto. Manejó el capote con mucha soltura y convicción en sus dos novillos. En la muleta lo puso todo y entendió a la perfección a un buen novillo, que embistió con ritmo y transmisión. Lo llevó muy toreado por el pitón derecho y dejó los mejores muletazos de la tarde por el izquierdo. Bordó el toreo al natural en series de mucha conjunción y gran corte. Mostró cualidades de torero hecho en una labor que llegó al tendido. Un final por bernadinas y una efectiva estocada pusieron en su mano el trofeo tras fuerte petición. En su primero dejó tandas de mucho mando y mano baja, pero estuvo desacertado con los aceros.
Marco Peláez dejó lo mejor con el tercero. Estuvo variado de capote y toreó muy bien de muleta con la mano diestra. Llevó la embestida muy toreada también por el izquierdo, dejando naturales de corte vertical, toreando con los vuelos. Mató de una buena estocada, aunque tuvo que hacer uso del descabello. Saludó ovación. El sexto fue el novillo más deslucido.
