El tercer encierro de las fiestas de San Antolín 2026 en Medina del Campo (Valladolid) estuvo marcado este sábado por la dispersión de los seis novillos de Voltalegre y por las dificultades para conducir la manada hasta el casco urbano. Uno de los astados tuvo que ser finalmente anestesiado tras apartarse del recorrido.
La carrera comenzó poco después de las nueve de la mañana con los toros tomando ventaja sobre los cabestros. Desde los primeros compases, la manada quedó dividida en varios grupos, complicando el trabajo de los caballistas y obligando a realizar un importante esfuerzo para mantener las reses dentro del recorrido.
Uno de los novillos se desvió durante el trayecto y terminó alejándose del resto de la manada, protagonizando uno de los momentos más complicados de la mañana. Finalmente, el animal tuvo que ser anestesiado para poder controlar la situación.
Mientras tanto, los restantes astados fueron llegando de forma escalonada al descansadero y posteriormente continuaron su recorrido hacia las calles de Medina del Campo.
Un encierro trabajado y exigente, marcado por la bravura de los novillos de Voltalegre y por una manada que en ningún momento llegó a mantenerse completamente agrupada.
