Los toros de la ganadería de Zalduendo han sido los protagonistas del tercer encierro por las calles de San Sebastián de los Reyes (Madrid). La carrera transcurrió con mucha rapidez y con los bueyes tomando el protagonismo desde la salida de los corrales de suelta, dificultando el lucimiento de los corredores y exigiendo buscar huecos con mucha más complejidad. En la subida por la calle Real vieja, alguno de los astados realizó amagos y derrotes a los lados, pero sin generarse momentos a apuro. A pesar de golpear contra el vallado en el giro con la calle Postas, la manada mantuvo un ritmo trepidante, exigiendo mucho y provocando algunas caídas. Precisamente un mozo cayó delante de la manada y fue trasladado para valoración por el golpe sufrido tras la caída.
En la calle Real, la dinámica se mantuvo, y solo a ambos lados de la calle, y especialmente en la parte final de la manada, se vieron algunas meritorias carreras con alguno de los ejemplares de Zalduendo que se dejaron ver. No fue un día fácil para lucirse delante del toro, y solo en la bajada de Estafeta hacia la plaza de toros, aquello se rompió, quedando varios toros algo descolgados y permitiendo ver nuevamente algunas carreras destacadas.
Tras alcanzar el ruedo de la plaza de toros, los seis astados quedaron emplazados, demorando su entrada a los chiqueros durante unos segundos junto a los bueyes. Finalmente, el encierro concluyó sin mayores sobresaltos en un tiempo de 02:42 segundos.
Pedro Martínez, responsable de Protección Civil, ha cifrado la participación en 1.600 corredores, algo menos que en la jornada anterior. El balance médico se ha saldado con siete atenciones, todas leves, seis de ellas dadas de alta en el propio dispositivo sanitario. Solo una persona ha sido trasladada al hospital para valoración facultativa por un traumatismo en un brazo.
El próximo encierro de las fiestas se correrá mañana 27 de agosto a las 11:00 h., con los toros de la ganadería São Torcato.
