El matador de toros Morante de la Puebla sufrió el pasado jueves una herida por asta de toro en la mano derecha durante la corrida celebrada en el Coliseo Balear de Palma de Mallorca. El percance se produjo al entrar a matar al quinto toro de la tarde, de la ganadería de Álvaro Núñez, lo que le obligó a pasar a la enfermería, donde fue intervenido.
Según el parte médico, presentó una herida entre el pulgar y el índice de la mano derecha, sin afectación de planos profundos ni déficit distal. Tras anestesia local, la lesión fue lavada, desinfectada y suturada con puntos. El pronóstico fue leve.
Los facultativos recomendaron una primera cura a las 48 horas y reposo relativo, al menos, hasta la retirada de los puntos; pero el torero, en un gesto de raza y compromiso, ha decidido mantener su participación esta tarde en la primera de sus cuatro tardes en El Puerto de Santa María.
