La localidad de Coria (Cáceres) celebró ayer, jueves, por la tarde la suelta del quinto toro de los Sanjuanes 2026. Tras un encierro rápido, limpio y con el toro sin ofrecer demasiadas complicaciones en su primer paso por las calles, «Zafiro» (nº20 y guarismo 2), de la ganadería de Héctor Guerrero, fue soltado en la plaza, protagonizando una salida explosiva y con mucha fuerza. Sin embargo, no hizo falta esperar muchos minutos para comprobar que el astado tenía poca fuerza, y ese fue sin duda su principal defecto. Porque el animal no tuvo mala condición, mostró movilidad y nobleza en los cites y suertes -tanto en los quiebros y recortes, como en los saltos- que se vieron con él en el ruedo.
Tras su salida a las calles, el toro se dejó ver por gran parte del recorrido, con algunos arreones inesperados que pusieron en apuros a los corredores y aficionados en los callejones. Sin sobresalir, el toro de Héctor Guerrero mantuvo cierto interés, en una suelta entretenida que finalizó con una persona herida tras un desafortunado resbalón, que no perdonó el astado, volteándolo de manera muy fea. A pesar del percance, la suelta continuó hasta entrada la noche, cuando se puso fin a su lidia.

