Trillo conmemoró ayer el 30 aniversario de las Vacas por el Tajo con una exitosa y multitudinaria edición especial que tuvo como principal novedad la incorporación de una octava res en su singular ruedo fluvial. El festejo, que se celebró dentro de la Feria Chica, contará con la suelta de dos vacas de Hnos. Joven Salas, una vaca de Los Maños, otra de Javier Soria, y cuatro de José Arriazu e Hijos.
Este escenario único, situado en el paraje natural de La Isla, en pleno centro de la localidad y bajo la atenta mirada del puente sobre el río Tajo, volvió a ser testigo de un espectáculo que combina tradición, emoción y riesgo en un entorno incomparable. De una en una fueron saliendo al entorno del Río Tajo, sembrando el caos, la emoción y poniendo en apuros a los cientos de valientes que esperaban su llegada en las inmediaciones del río, y dentro de él. La tarde transcurrió con interés, una sensación de tensión continua, sustos, un par de revolcones y un puñado de colchonetas y flotadores pinchados por los pitones de las vacas, que no dudaron en saltar al agua y atravesar el río en múltiples ocasiones. Hasta casi tres horas se alargó el final de la suelta, con una vaca que ofreció notables complicaciones para salir del agua, y otra de Arriazu que también puso notables problemas, pero terminó saliendo de él, y volviendo a los corrales acompañada de los bueyes.
A continuación, adjuntamos algunos vídeos del transcurso del festejo:
