Lo peor de todo es que ya lo sabíamos (o temíamos) antes de que comenzara la corrida. Hoy solo un milagro nos libraría de vivir un petardo más de una ganadería que lleva muchos años a la deriva y sin levantar la cabeza. El Puerto de San Lorenzo hace tiempo que debería haber dejado de lidiar en Madrid, pero la empresa y el beneplácito de los toreros que la matan consuman temporada tras temporada el mismo despropósito. Hoy, la corrida fue un desastre. Una vergüenza. De presentación, de juego, todo en su conjunto. Una corrida para perder la afición, y todo a plaza llena.
Nada salió bien, y bajo un sol asfixiante, presenciamos un desfile de inválidos, de toros sin un ápice de casta, y toreros apáticos y fuera de la tarde. Tan solo Pablo Aguado dejó algunos muletazos estimables al tercero, pero él mismo despertó la mayor bronca tras sonarle los tres avisos siendo incapaz de dar muerte al toro con el descabello. El inicio de faena y un par de tandas templadas y meritorias con la mano derecha quedaron en el olvido con el posterior final. Tampoco remontó con un sexto justo de todo y la afición cabreada y muy molesta.
Juan Ortega consumó una nueva tarde desapacible, deslucida, apática y sin suerte. Fue silenciado en sus dos toros. Manzanares, que parece ya estar en modo “retirada”, ni estuvo ni se le esperaba. Qué pena ver una figura del toreo pasearse por las plazas así.
Una tarde para olvidar…
A continuación, adjuntamos el vídeo-resumen del festejo:
[📹 𝗥𝗘𝗦𝗨𝗠𝗘𝗡] En vídeo, el resumen de la duodécima de San Isidro en #LasVentas. #SanIsidro2026 pic.twitter.com/c1pz3mUsEm
— Plaza de Las Ventas (@LasVentas) May 21, 2026
