Rotundo, incuestionable y de muchísimo peso e importancia. Así ha sido el triunfo del novillero Álvaro Serrano, que le ha permitido salir por la Puerta Grande de Las Ventas (Madrid), tras cortar dos orejas -que pudieron ser 3 o 4- a una gran novillada de Montealto. Tras su reveladora tarde del pasado 1 de mayo, en la que la espada le privó de un triunfo también de peso, Álvaro Serrano ha confirmado que aquello no fue casualidad, y que aquí hay Torero. De los de verdad. De los que saben torear. Madrid tiene Torero, y su futuro se augura prometedor. Y ello gracias también al triunfo de otro ganadero, también de la tierra, como es Agustín Montes y el hierro de Montealto, que lidiaron una novillada muy brava, completo y de un gran interés. Una tarde, sin duda, para el recuerdo y que ha puesto el listón muy alto en la Feria de San Isidro.
