El diestro Andrés Roca Rey sufrió el pasado jueves un escalofriante percance entrando a matar al quinto toro de la tarde, perteneciente a la ganadería de Victoriano del Río, en La Maestranza de Sevilla. Tras una importante faena a un toro complicado y exigente, Roca Rey se tiró a matar con todo, siendo prendido por el animal a la altura del muslo de manera violenta. Las imágenes fueron impactantes, porque el pitón caló en su piel, y giró dentro de su pierna, zarandeándolo por los aires durante unos segundos de auténtico angustia. Luego el toro volvió a derrotar de manera muy fea sobre sus piernas, terminando cayendo al suelo, visiblemente herido por asta de toro en la pierna. Fue llevado en volandas urgentemente a la enfermería, y el toro finalmente terminó cayendo gracias a la estocada del torero. Cortó dos orejas, que su propio banderillero llevó camino de la enfermería. Fue intervenido de urgencia en la enfermería de la plaza de toros por el equipo médico.
SU APODERADO, ATIENDE A LOS MEDIOS
Su apoderado Luisma Lozano atendió ayer a los medios, actualizando su estado: «La cornada es fuerte, muy extensa. Tiene mucho destrozo muscular, pero gracias a Dios a nivel de arterias y nervios no le ha afectado. Se los ha tocado y eso, pero no ha habido una afectación fuerte». Aseguró que el doctor está contento sobre cómo fue la operación, y el torero, satisfecho con su actuación: «Está muy contento con el triunfo y con la actuación que tuvo, y cómo vio al público entregado con él«. Sin embargo, aún no es honesto hablar de plazos o de fechas para su vuelta a los ruedos: «Nos ha dicho que para seguir la evolución y si todo va bien, estaría unos días de convalecencia y luego ya la recuperación para ver cuándo puede volver al ruedo».
PARTE MÉDICO
El parte médico oficial confirmó que Roca Rey sufrió una «herida por asta de toro, en cara interna, tercio superior del muslo derecho que presenta una trayectoria total de 35cm, con una descendente de 20cm y una ascendente de 15, que produce extensa rotura de músculos vasco interno y sartorius, disecando y contundiendo en prácticamente toda su extensión el paquete vasculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular. Exploración y lavado de herida, hemostasia de ramas vasculares femorales y musculares, aplicando hemostáticos. Se comprueba hemostasia efectiva. Drenaje aspirativo en ambas trayectorias. Aproximación de planos músculo aponeuróticos y piel”. El pronóstico fue «muy grave» y fue trasladado al hospital.
