El diestro Morante de la Puebla resultó ayer gravemente herido durante el recibimiento con el capote al cuarto toro de la tarde en La Maestranza de Sevilla. El toro de Hnos. García Jiménez salió suelto, y Morante hizo el esfuerzo de salirse más allá del tercio para parar al toro y tratar de meterlo en el capote. Tras lancearlo apretándolo por bajo, el toro se le echó encima, empujándolo con fuerza y prendiéndolo a la altura del glúteo. Ya en el suelo, el rápido quite de sus banderilleros y compañeros evitó un percance mayor, pero Morante quedó tendido en el suelo visiblemente dolorido. Fue llevado con urgencia en volandas a la enfermería, donde fue intervenido de urgencia por el equipo médico. Por lo tanto, no pudo dar muerte al cuarto toro y fue Borja Jiménez quien se hizo cargo de él.
El parte médico oficial confirmó que Morante sufrió una «herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 cm lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 cm. Lavado de herida, y reparación de pared rectal y aparato esfinteriano. Drenaje aspirativo en espacio postanal y retro rectal». El pronóstico fue «muy grave«.
El torero ha pasado la noche ingresado en la UCI del hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz de Sevilla sin fiebre y animado, a pesar de las molestias lógicas por la gravedad de la herida y la zona tan delicada en la que la sufrió. Asimismo, esta mañana se ha confirmado su traslado a planta, donde continua ya su recuperación, a la espera de la evolución y con la precaución propia de una cornada en esa zona.
En declaraciones en exclusiva al periodista Zabala de la Serna, Morante ha explicado cómo vivió el percance y cómo se encuentra actualmente: «Ha sido la cornada que más me ha dolido en mi vida (…) tenía un dolor inmenso y además tenía mucho miedo porque vi que el toro me había cogido y pensaba que estaba sangrando mucho. Cuando llegué a la enfermería y vi que el sangrado era poco, ya me relajé bastante. Pero me dolía muchísimo«. Sobre la noche en la UCI, Morante ha señalado que «he pasado una noche un poco regular, de dormir poco, pero la verdad es que no he tenido muchos dolores. Tendré que estar unos días así, con nulo alimento y espero poderlo pasar con un poco de paciencia».
