El matador de toros Cristian Pérez sufrió el pasado domingo una escalofriante cogida en la plaza de toros de Las Ventas (Madrid), cuando se encontraba toreando en el último tercio a un exigente toro de Dolores Aguirre. Tras varias tandas vibrantes con la muleta, con el toro embistiendo con codicia y transmisión, Cristian Pérez se vio sorprendido por el animal, que lo prendió con violencia, enseñándose con él en el suelo y levantándolo en varias ocasiones entre momentos de gran tensión y preocupación. Nadie lograba quitarle el toro, que una y otra vez volvió a por él, llegándole incluso a enganchar y levantar de la chaquetilla. Quedó inconsciente -aparentemente- sobre el ruedo, y fue llevado en volandas a la enfermería, donde fue atendido de urgencia por el equipo médico. No pudo dar muerte al segundo toro de su lote, y Antonio Ferrera fue el encargado de poner fin a la tarde.
El parte médico difundido por la empresa Plaza 1 confirmó que el torero sufrió «policontusiones con puntazos corridos en cara anterior y posterior de tórax y abdomen», además de una cornada de 20cm en la pierna derecha. Su pronóstico fue «grave«.
Ayer, tres días después del percance, y con el torero todavía hospitalizado, la empresa Plaza 1 y el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid han visitado a Cristian Pérez, anunciando y ‘firmando’ con un apretón de manos su contratación para la corrida del día 21 de junio en la plaza de toros de Las Ventas: «Se jugó la vida el Domingo de Ramos en Madrid. Y merece volver. Plaza 1 cierra la presencia de 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗜𝗔𝗡 𝗣𝗘́𝗥𝗘𝗭 como primera contratación para la corrida de toros del 21 de junio«. Un acto que, sin duda, hace justicia con lo visto sobre el ruedo el pasado domingo.
