Triunfal tarde de David de Miranda en Pozoblanco, cuatro orejas y puerta grande junto a Manuel Quintana

El Coso de Los Llanos de Pozoblanco (Córdoba) vibró este sábado 28 de marzo, en su  tradicional corrida de primavera con un festejo marcado por la dispar condición de un  encierro de Domingo Hernández. Alejandro Talavante dio una lección de autoridad  cortando una oreja -que bien podían haber sido dos si el palco accede a la petición en  el primero- tras someter la embestida de su lote. Una tarde en la que se tuvo que  imponer el oficio ante la frialdad y la aspereza de sus toros. David de Miranda firmó una tarde rotunda, histórica al desorejar por partida doble a los dos de su lote en dos  contundentes faenas de un valor y una quietud sobrecogedoras. Por su parte, el novillero Manuel Quintana no se quedó atrás y cautivó a los tendidos, logrando un total de dos orejas -una más una-, que redondeó tras una tarde de gran calado  emocional en el coso cordobés.

“Disgustado”, negro, n° 107, fue el segundo de Domingo Hernández. Un astado que  no puso las cosas fáciles a David de Miranda, desarrollando una alarmante peligrosidad  por el pitón izquierdo. Lo recibió por delantales, pero el animal le hizo un extraño,  prendiéndolo y dándole un fuerte revolcón que encogió el corazón de los tendidos. Sin  embargo, se sobrepuso al percance para imponer su ley y volver a la cara del toro con  más firmeza si cabe. Cuajó una faena de pura entrega, desafiando la incierta condición de  un animal al que terminó dominando a base de un valor seco y verticalidad que caló en  los tendidos de Pozoblanco. Rubricó su entrega por manoletinas muy ajustadas, e  impávido el triguereño. Estocada de ley y sin puntilla. 2 orejas. 

“Invencible”, negro, nº 55, no hizo honor a su nombre ante la capacidad de un David  de Miranda en estado de gracia. Tras un recibo capotero en donde el onubense fijó con  inteligencia una salida distraída, la faena de muleta fue una auténtica apoteosis. Con el  corazón en la mano y las zapatillas sobre el albero, desplegó una torería de una pureza  sobrecogedora, toreando a cámara lenta. La plaza estalló en pie, con una quietud absoluta  que dejaba que los pitones rozaran el bordado de su taleguilla. Fue una lección de  autoridad y temple, aguantando las acometidas con una firmeza inalterable que terminó  por someter por completo al de Domingo Hernández. Rubricó con una estocada entera  y catarsis en la plaza. 2 orejas.

“Bendito”, negro, n° 118, fue el primero de Domingo Hernández en abrir plaza. Un  ejemplar que salió algo suelto de los lances de recibo, buscando con descaro los terrenos  de tablas, acusando desde los primeros tercio una falta de fijeza, y con el que Alejandro  Talavante recibió a la verónica. Sin embargo, el extremeño tiró de oficio y técnica para  corregir la querencia del animal, ganándole terreno con suavidad por ambos pitones, en  donde ligó series de muletazos de mucho mérito. Dejó una estocada entera que, pese a su  efectividad, no le fue suficiente para que asomara el pañuelo en el palco. Ovación tras  petición. 

4° “Fandanguillo”, negro, n° 49, fue el cuarto de Domingo Hernández. Un astado que  no terminó de emplearse en el capote, mostrando una embestida fría y algo desinteresada,  que Alejandro Talavante recibió con lances de tanteo. Con la muleta, planteó una labor  de autoridad, obligando al toro en cada muletazo para someter una embestida que  necesitaba mando. El extremeño lo atemperó con inteligencia, imponiéndose ante un  astado que terminó por protestar ante el sometimiento. Culminó con una estocada entera.  Oreja. 

“Filósofo”, negro, nº 7, abrió el lote del cordobés Manuel Quintana dejando un  amargo sabor de boca tras ser devuelto a los corrales por una manifiesta falta de fuerza,  pese al ramillete de verónicas con el que lo saludó. Tras correrse el turno, saltó al ruedo  el segundo de su lote. 3º Bis “Luso”, castaño y marcado con el n° 4. El novillero cuajó  un recibo capotero al más puro estilo clásico, parando el tiempo con temple. Con la  muleta, se le vio una madurez impropia de su corto bagaje, colocándose y marcando los  tiempos ante un novillo que no puso las cosas fáciles y negando la ligazón. Un novillo  que requería llevarlo muy tapado y pulseando cada muletazo por ambos pitones. Dejó una  estocada. Oreja. 

“Platero”, negro, nº 67, cerró la tarde de Domingo Hernández con una condición  deslucida que no impidió la entrega absoluta de Manuel Quintana. El novillero cordobés  se impuso a la embestida del astado a base de disposición, logrando dibujar derechazos  de gran trazo y ligazón en los que puso él todo lo que le faltaba al animal. A pesar de  sufrir un aviso al ser prendido por el pitón izquierdo, se sobrepuso con una entereza  admirable, volviendo a la cara del novillo para provocar la arrancada y terminar de  redondear una labor de firmeza y capacidad de superación. Dos avisos y una estocada que  le fue suficiente para asomar el pañuelo blanco. Oreja. 

FICHA DEL FESTEJO: 

Sábado 28 de marzo de 2026 

Coso de Los Llanos de Pozoblanco (Córdoba) 

“Corrida de toros de Primavera” – Festejo Mixto  

Entrada: Casi tres cuartos de plaza 

Toros de Domingo Hernández, correctos de presentación y de juego muy dispar. 

ALEJANDRO TALAVANTE: Ovación tras petición y Oreja. DAVID DE MIRANDA: Dos orejas y Dos Orejas.  MANUEL QUINTANA: (Novillero con picadores) Oreja y Oreja.

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