El recortador Mateo Martínez se ha proclamado hoy campeón del Campeonato Nacional de Recortadores de la Feria de Fallas 2026 en la plaza de toros de Valencia (Madrid). Mateo protagonizó una época final en el concurso, tras resultar corneado por un toro de Francisco Galache durante la ejecución de un quiebro de rodillas. Visiblemente dolorido y herido, con el pantalón completamente ensangrentado y casi sin poder caminar, Mateo se negó a ir a la enfermería y se mantuvo en el ruedo, volviendo a la cara del toro hasta en dos ocasiones, sellando dos quiebros espectaculares y de enorme mérito. Una actuación heroica que le permitió coronarse campeón del concurso, imponiéndose en la gran final a un gran Javi Hernándiz (2º), Ángel González «Pechu» (3º), Jaime Vázquez (4º) y Daniel Alcalá «Chiquitín» (5º). Durante el concurso, que colgó el «No Hay Billetes», se lidió un variado y noble encierro de Francisco Galache.
El primer toro de Galache salió con viveza y mucha movilidad. Tuvo prontitud y buen son desde el principio. Aunque poco a poco se fue templando, el toro mantuvo la buena condición y la nobleza por ambos pitones. Jaime Vázquez, encargado de abrir el concurso, dejó su huella al quiebro, con personalidad, valor y ajuste, especialmente en su primera suerte. «Moreta», que se despide hoy de los concursos, protagonizó una notable actuación, optando como siempre en su carrera por la personalidad y el temple al quiebro. Su último quiebro se lo brindó a «El Poca», lesionado y ausente hoy. Inteligente «Moreta» cambiando los terrenos al toro en cada suerte. «Use» tuvo una actuación más discreta al recorte; y cerró el grupo «El Peta», con mérito y capacidad al recorte, a pesar de un pequeño resbalón en el momento del embroque en su primera suerte. Muchísimo mérito del argandeño en su reaparición. El de Galache apretó y lo puso difícil al director de lidia y a los compañeros que ayudaron a colocar al animal, apretándoles y haciéndoles hilo.
El segundo toro fue totalmente distinto. Noble el de Galache, pero el toro tuvo un fondo de mansedumbre, con ciertas querencias, y saliendo suelto de las suertes desluciendo la labor de los recortadores. Javi Daganzo tuvo una digna actuación al recorte, fiel a su concepto y mostrándose por encima del animal; «Rober», que también optó por el recorte en sus tres suertes, fue uno de los más destacados de este segundo grupo, logrando mayor ajuste y añadiendo un punto más de espectacularidad que puso la emoción que quizás el toro no tenía; Adrián Ramos sorprendió en la primera ronda con un quiebro meritorio, evitando la cogida en el último momento, y cuajó una firme actuación al recorte, con el toro más parado y teniendo que apretarle y ponerlo todo él con la exigencia del cronómetro; cerró el grupo Javi Hernándiz que levantó a la plaza de Valencia en su último suerte, echándose de rodillas en el tercio, y cuajando un quiebro de enorme mérito y valor. Grupo reñido.
El tercer toro de Francisco Galache fue un ejemplar más tardo y reservón, lo que supuso un punto de dificultad mayor para los recortadores que se enfrentaron a él. «El Ruso» abrió el grupo, y aunque se le vio dispuesto y con ganas, no terminó de encontrar sus mejores sensaciones al quiebro. Eso sí, selló tres quiebros templados en los medios. Con mucha personalidad. «Chiquitín» dejó dos saltos, los dos últimos, de un enorme mérito y complejidad, con dos saltos mortales hacia atrás con el toro saliendo muy parado y a una corta distancia. Espectacular la capacidad de «Chiquitín» al salto. «Guindi», firme y entregado, cuajó un segundo recorte extraordinario, con el toro echando la cara arriba. Mucho mérito del vallisoletano. Cerró el grupo el debutante Raúl Álvarez, que puso a Valencia en pie con un segundo quiebro sensacional y muy ajustado, y cerró su actuación con un meritorio quiebro, casi sin tiempo ni distancia, y con el toro arrancándose cruzado. Grandes detalles en este tercer grupo.
El cuarto toro de Galache tuvo sus teclas y resultó algo incierto, aunque también tuvo movilidad y nobleza, como el resto del encierro. Miguel Mora fue el encargado de abrir este cuarto grupo, con dos correctos reversos y un pa’lante sin llegar a acoplarse. Aún así, se mostró con disposición y actitud. «Juanca» mostró una buena y sobrada capacidad al salto, sobresaliendo con un salto mortal hacia atrás, corrigiendo su carrera en un momento de apuro y solventando ese momento de tensión con mucho mérito. Notables saltos de «Juanca». Noel Ribera, firme y con personalidad al recorte, cuajó una regular actuación; y cerró el grupo Mateo Martínez, que sorprendió con una actuación llena de valor, improvisación y frescura al quiebro en sus tres suertes. Otro grupo que será difícil decantarse para el jurado.
El quinto grupo comenzó al rojo vivo desde la primera ronda. Tras un meritorio quiebro de Banegas, con el toro sin definir, y un correcto tirabuzón de Paquito Murillo, «El Peque» puso a la plaza de Valencia en pies con un quiebro ajustadísimo, con el toro a punto de no tragarse el engaño y tragándole mucho en el último momento. Gritos de «Peque, peque» tras ese primer gran quiebro. Cerró la ronda «Pechu» con una impecable rondada, con una gran capacidad para abrir su actuación. Luego el grupo fue de más a menos, como el toro, y aquello no llegó a redondearse. Banegas completó un quiebro y un recorte sin el lucimiento deseado; Paquito Murillo cuajó dos meritorios saltos, una rondada y un buen salto del ángel final; «El Peque» resolvió sus dos siguientes suertes con dos recortes, uno corriendo mucho al toro y otro saliendo de tablas; y cerró «Pechu» con dos notables saltos, aunque el segundo tuvo una recepción algo más atropellada. Por encima del toro de Galache los recortadores, en un grupo que destacó en su primera ronda.
La gran final del concurso de recortadores de Las Fallas 2026 tuvo un vibrante comienzo. En la primera ronda, Hernándiz y Mateo Martínez pusieron en pie a la plaza de Valencia con dos meritorios quiebros de rodillas; el de Mateo fue un golpe en la mesa en toda regla, de espaldas y con un ajuste tremendamente meritorio. «Pechu» cerró la ronda con una gran rondada. Anteriormente, «Chiquitín» había dejado un ajustado salto mortal, pero la recepción resultó defectuosa. Abrió Jaime Vázquez, voluntarioso al quiebro.
En la segunda ronda, Jaime Vázquez logró un punto más de ajuste en otro templado quiebro; Hernándiz volvió a echarse de rodillas, apretando aún más la final; «Chiquitín» volvió a tener la mala suerte en la caída de un nuevo salto hacia atrás en carrera; Mateo Martínez, que sabía que podía tener la victoria y el triunfo en su mano, no dudo en echarse de rodillas, en los medios, pero el toro de Galache le echó mano, punteándole en la parte trasera de la pierna, aunque logrando levantarse rápidamente y evitar que se ensañara con él. La cornada desde el primer momento fue visible, con el pantalón cada vez más ensangrentado, pero Mateo Martínez sacó la raza y el valor heroico para volver al centro del ruedo, y poner la plaza en pie con un soberbio quiebro, con el toro a punto de llevárselo por delante. Tremendo lo vivido en el coso de la calle Xàtiva. Fortísima la ovación al joven recortador, que se negó a irse a la enfermería, a pesar de la abundante sangre en su pierna. Cerró la ronda «Pechu» con un salto hacia atrás que tuvo también una defectuosa caída.
En la tercera ronda, Jaime Vázquez optó por dejar un recorte; Javi Hernándiz dejó un gran pa’lante en los medios; «Chiquitín» cerró su actuación con un voluntarioso recorte; Mateo Martínez con todo el pantalón ensangrentado, y casi sin poder caminar, volvió a decidir por voluntad propia salir al ruedo, y en los medios, dejar un gran quiebro, también muy ajustado, que puso en pie a Valencia. Extraordinaria y heroica actuación de Mateo Martínez, que en un gesto de raza y torería, decidió esperar hasta rendir el homenaje final al toro bravo. Cerró la final Ángel González «Pechu» con un correcto salto final.
