Está siendo un invierno tremendamente duro en el campo. Las fuertes lluvias, incesantes desde hace semanas, están sumergiendo a los ganaderos en una situación muy complicada, exigiendo un compromiso y un sacrificio aún mayor si cabe al ya de por si admirado en cualquier situación. Y aunque los toros continúan sobreponiéndose a las condiciones y mantienen su preparación en el campo, las duras condiciones climatológicas y el estado del suelo, muy afectado por la enorme cantidad de agua que está cayendo, esta situación también está generando preocupación en los ganaderos.
La ganadería de Torrealta ha explicado algunos de los aspectos en los que las lluvias podrían afectar a los toros: «1. Problemas en las pezuñas: La humedad constante reblandece la queratina de las pezuñas. Esto facilita la aparición de grietas, infecciones bacterianas o incluso cojera. Un toro con dolor en las patas se mueve menos, come peor y pierde condición física. 2. Mayor riesgo de enfermedades cutáneas y parásitos: El barro y el agua favorecen hongos, bacterias y parásitos externos. Pueden aparecer dermatitis o lesiones en la piel. 3. Estrés y desgaste físico: Caminar sobre suelo blando exige más esfuerzo muscular y energético. A largo plazo, esto provoca fatiga, pérdida de peso y menor desarrollo muscular, algo clave en esta época de año».
Van a aprender a nadar. Y vosotros porque este vídeo nos preocupa:
1. Problemas en las pezuñas
La humedad constante reblandece la queratina de las pezuñas. Esto facilita la aparición de grietas, infecciones bacterianas o incluso cojera. Un toro con dolor en las patas se mueve… pic.twitter.com/0ixeHqtKAG— Torrealta (@torrealta_) February 10, 2026
