El primer encierro blanco en San Sebastián de los Reyes (Madrid), con los toros de la ganadería de Zalduendo, ha transcurrido bajo la lluvia y una gran masificación de corredores que han desafiado a los astados y a la climatología en una compleja carrera, que tuvo muchas caídas por el pavimento mojado y las aglomeraciones. La manada completó los primeros metros del recorrido de manera agrupada y hermanada, pero ya en el giro de la calle Real Vieja con la calle Postas llegaron las primeras caídas de los animales, quedando alguno más adelantado y otros por detrás, estirándose mucho y abriéndose también muchos huecos. En el giro hacia la calle Real, uno de los toros enfiló la recta a gran velocidad, adelantándose y apretando mucho a los corredores. Por el contrario, uno de los astados que resbaló en el giro, quedó rezagado y eso añadió peligro a su carrera, aunque también importancia a todo aquel que se puso delante, luciéndose delante de la cara del toro.
La bajada de Estafeta hasta la plaza de toros, hoy completamente embarrada y encharcada por las lluvias caídas, incluso durante la carrera, fue el punto más complicado y con más caídas, especialmente a mitad de la calle, donde hasta los animales resbalaron, cayeron y perdieron al resto de la manada, alcanzando el ruedo en solitario, y permitiendo ver y disfrutar de destacadas carreras. Eso sí, momentos de mucho peligro se vivieron con algunos corredores caídos en el suelo, siendo alguno pisoteado por los animales, otros librándose por centímetros y alguno tratando de levantarse de manera inconsciente. A la llegada de los astados al ruedo de La Tercera, afortunadamente no hubo que lamentar complicaciones, puesto que los toros enfilaron la puerta de chiqueros sin detenerse, y evitando momentos de tensión dado el mal estado del albero, con charcos y mucho barro.
El tiempo del encierro fue de 01:49 segundos, siendo una carrera rápida a pesar del pavimento mojado, y según el parte médico, un total de 11 corredores resultaron heridos por diversas contusiones y traumatismos, aunque ninguno de ellos sufrió heridas por asta de toro.
Mañana, domingo, será el turno del segundo encierro, con los toros de la ganadería de El Cotillo.
