La localidad de Carabaña (Madrid) celebró esta mañana el último encierro y capea en la Comunidad de Madrid. Tres toros de la ganadería de Monteviejo fueron los protagonistas, siendo dos de ellos nada más y nada menos que sobreros de la primera plaza del mundo, de Las Ventas. Las carreras transcurrieron con los animales completando el recorrido en solitario, muy por detrás de los bueyes, lo que permitió a los corredores disfrutar delante de los astados. Ya en la plaza, que estuvo abarrotada de público y aficionados, se celebró la capea con los tres toros.
El primer toro protagonizó una salida explosiva, haciendo hilo a los jóvenes que lo recibieron y barriendo las talanqueras con peligro. Luego el toro, que no estuvo sobrado de fuerzas, tuvo movilidad y nobleza, viéndose un par de recortes de gran mérito, un buen salto del ángel y un templado quiebro en los medios de la plaza, como detalles más destacables. En la muleta, le costó y midió más, dificultando el lucimiento.
El segundo toro también salió con fuerza, pero más suelto y desentendido que el primer animal. Emplazado por momento, el de Monteviejo regaló un par de arrancadas con más transmisión, pero en líneas generales careció de entrega y casta. En la muleta, resultó protestón y no ofreció opciones. No obstante, con él se vivió uno de los momentos más “surrealistas” de la mañana, con el toro entrando y permaneciendo unos minutos a remojo, en la fuente de la plaza del pueblo. Le costó salir al de Monteviejo, que una vez de vuelta a la arena, tuvo que ser finalmente enmaromado para ser enchiquerado.
El tercer toro, de gran seriedad, también se animó a beber en varias ocasiones de la fuente pero no llegó a colarse en ella, a pesar de la insistencia de algunos aficionados. Respecto a su comportamiento, el de Monteviejo tuvo sus teclas, pero siempre le costó romper hacia adelante, y eso añadió un punto más de incertidumbre a sus arrancadas, siempre a medios gas hasta el último instante. Se vieron con él algunos recortes y quiebros, también un puñado de muletazos, pero aquello no terminó de brillar en exceso. A pesar de ello, Carabaña vivió una entretenida mañana para cerrar la temporada.
