El matador de toros Juan de Castilla sufrió ayer un gravísimo percance en la plaza de toros de Bayona (Francia). Según ha confirmado el apoderado del torero a diversos medios, el diestro colombiano sufrió «dos graves cornadas, una de ellas con dos trayectorias, una de 25 cm en la cara posterior del muslo izquierdo al lado del glúteo y una segunda de 10cm, y otra cornada ascendente hacia el ano, de unos 25cm». Ésta última es la más preocupante, y la que ha rozado órganos vitales, sin llegar, milagrosamente, a afectarlos. El torero, en un gesto heroico, dio muerte al toro, y entró a la enfermería por su propio pie, mientras sangraba abundantemente. Fue atendido de urgencia en la enfermería de la plaza de toros, y trasladado posteriormente a la Clínica Belharra, donde fue de nuevo intervenido, y donde ha pasado la noche en la UCI. Su apoderado ha confirmado que su evolución, dentro de la gravedad de las heridas, «es favorable» y «ha pasado la noche sin fiebre».

