Entró por la vía de la sustitución y terminó saliendo a hombros por la puerta grande de Vista Alegre (Bilbao). Diego Urdiales bordó el toreo con el cuarto toro de Garcigrande, de feas hechuras pero con gran clase a pesar de su mansedumbre. Sin poder lucirse apenas con el capote, Urdiales cuajó a placer al toro, sobresaliendo al natural en una faena bien medida, y a más. Sensacionales los naturales, llevándolo ligado, largo, profundo… por detrás de la cadera. Toreros fueron los remates, y los de pechos. También un par de series entonadas con la mano derecha, en redondo, con empaque. Final por bajo, en torero siempre, y gustándose en cada muletazo y remate. Estocada entera y efectiva. Dos orejas, del tirón, y un nuevo capítulo exitoso en esta bonita historia de Diego Urdiales en Bilbao. Sin duda, es Torero de Bilbao. Saldrá a hombros.
Una oreja, de poco peso, cortó Alejandro Talavante tras pegarse un arrimón frente al quinto, que le volteó sin consecuencias. Por su parte, Borja Jiménez, al que obligaron a saludar tras romperse el paseíllo, completó otra tarde de entrega y actitud indiscutible, pero sin terminar de redondear sus faenas, especialmente la del sexto. No estuvo acertado con los aceros. Corrida desigual en presencia y juego de Garcigrande, y otra gran entrada. Se rozó el lleno en los tendidos del coso bilbaíno.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida de Plaza de Toros de Bilbao (@torosenbilbao)
