Cosas del toro, y del destino. Uno de los encierros que a priori se intuía más limpio y “tranquilo”, se convirtió en el más accidentado de los Sanfermines 2025 hasta el momento. Un total de cuatro corneados dejaron a su paso los seis toros de La Palmosilla, en una carrera vistosa, veloz y peligrosa desde el inicio. Ya en la cuesta de Santo Domingo, uno de los astados tomó el protagonismo y se adelantó al resto a un ritmo trepidante. Tanto que a mitad de la cuesta se llevó por delante a un mozo, al que levantó por los aires de manera espectacular, llegándole a herir. Afortunadamente un resbalón del toro evitó que arremetiera contra un grupo de personas agolpadas en el vallado. El paso de la manada por Mercaderes, con hasta cuatro toros adelantados, terminó con otro momento de gran tensión, cuando uno de los astados corneó a un joven corredor que trató de dejar paso a los animales tras la carrera. Desafortunado percance que terminó con el joven herido cayendo sobre el lomo de los animales, y finalmente al suelo.
En Estafeta, la manada prosiguió su camino hacia la plaza a gran velocidad y muy estirada. Fue difícil aguantar el ritmo a los de La Palmosilla, que a pesar de permitir buenas y destacadas carreras, terminaron también provocando caídas. Otro de los puntos de mayor peligro fue la bajada de Telefónica a la plaza, con los toros corriendo pegados al lado derecho y alcanzando a varios jóvenes. En este punto también hubo que lamentar atenciones y heridos. Lo mismo que en el callejón, donde alguno de los astados resbaló y se vivieron algunos momentos de tensión. Afortunadamente, los de La Palmosilla no ofrecieron complicaciones para ser enchiquerados, y el encierro concluyó en un tiempo de 02:25 segundos. El parte médico recogió ocho asistencias, seis traslados y de ellos, cuatro heridos por asta de toro.
Dicha corrida será estoqueada hoy por los diestros Fortes, Fernando Adrián y Ginés Marín.
