VÍDEO | Un toro de Cebada Gago queda rezagado en Estafeta y siembra el peligro: estos son los mejores momentos del encierro

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“Caminante”, qué bien que viniste para recordarnos lo que es el encierro, lo que es el peligro de un toro bravo y la grandeza de un encierro como el de Pamplona. “Caminante” ya es historia del encierro de Pamplona y de la historia reciente de los Sanfermines, que no se entenderían sin sus encierros. Ellos son los que le ponen en el foco de atención de todo el mundo cada año. Y gracias a toros como “Caminante”, tantísima gente seguimos levantándonos cada mañana del 7 al 14 de julio para buscar la emoción que solo el toro es capaz de darnos. Hoy, Cebada Gago volvió a dar un golpe sobre la mesa. Ninguna como ella es capaz de generar tanto respeto, miedo y responsabilidad. Correr un encierro de Cebada Gago son palabras mayores, y cada año nos recuerdan por qué. Este año, «Caminante» fue el gran protagonista de un encierro que resultó tremendamente complicado y peligroso. Los toros salieron por detrás de los bueyes del corral de Santo Domingo, se estiró mucho la manada en esos primeros metros del recorrido. En Santo Domingo, llegaron los primeros derrotes y miradas, afortunadamente sin ‘tocar pelo’. A gran velocidad, y muy estirada, pasó la manada por la plaza del Ayuntamiento y el tramo de Mercaderes, con todos ellos entrando a Estafeta con mucha fuerza y rapidez.

En Estafeta llegó el caos. Los toros de Cebada Gago completaron una carrera vistosa, con muchas posibilidades para coger toro, dejándose ver entre los mansos y con un toro, «Caminante», que terminaría por sembrar el pánico. A mitad de Estafeta, el serio y astifino astado decidió volverse y poner punto y seguido a su carrera. Acabar con la previsibilidad que tanto se ha criticado en los últimos años. Imponer el respeto que muchos le han perdido a la carrera. El de Cebada Gago se revolvió, hizo hilo, apretó a los corredores, exigió a los pastores y provocó varias caídas, llegando incluso a voltear a varios corredores. Aquello pudo ser una tragedia, pero San Fermín echó el capotillo para librar de cornadas a muchos de ellos. Valiente, seria y muy meritoria fue la actuación de los pastores, poniendo orden, protegiendo a los corredores y al propio toro. Jugándose el tipo tirando de él. Como también hicieron muchos corredores, de contrastada experiencia. Un encierro para la vieja escuela.

Poco a poco, corredores y pastores fueron tirando del toro, guiándole con inteligencia, valor y mucho esfuerzo. En el final de Estafeta con Telefónica, el de Cebada Gago a punto estuvo de herir a varias personas que buscaron en el vallado un refugio ante la desesperación y el peligro. San Fermín, de nuevo, quiso proteger a quienes pusieron su vida en juego. El toro, aún así, no lo puso fácil y antes de su entrada a la plaza volvió a amenazar con volverse. Una imagen para el recuerdo. Un milagro que aquello no acabara en una tragedia, si el toro llega a arremeter en dirección contraria. Afortunadamente, los corredores lograron guiarle hasta la plaza, y allí, los dobladores hicieron también una costosa pero efectiva labor para enchiquerarlo, y poner fin al encierro en un tiempo de 05:22 segundos. A su paso, dos corneados y siete trasladados al hospital por contusiones. 

«Caminante» fue el gran protagonista, pero también hubo momentos de peligro con el resto de la manada. Y de lucimiento, por parte de los corredores. Como muchos dirán hoy, «¡viva Cebada Gago!».

A continuación, adjuntamos un vídeo con los mejores momentos del encierro:

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