La segunda de Hogueras fue una tarde de las que hace afición. Tuvo de todo. Un lleno hasta la bandera, toros bravos, faenas grandes, polémica… y hasta se rozó la tragedia en el percance de Samuel Navalón. De esos festejos que se dice que los que vinieron… volverán. La tauromaquia en Alicante rebosa salud y hoy esta de enhorabuena.
Una oreja cortó José María Manzanares del cuarto. Fue la suya una faena de menos a más en la que el sello de su toreo y su empaque salió a relucir especialmente sobre la mano derecha. Fue cogido sin consecuencias tras entrar a matar. Con el bravo pero exigente primero, le faltó continuidad a una labor que no tuvo rúbrica con la espada. Volverá el lunes a la que es su plaza.
A continuación, adjuntamos imágenes del citado percance:
