Lo de Marbella dista mucho de nuestra Fiesta. Más bien pareció un festival organizado por el PACMA que una corrida de toros. ¡Hasta tres indultos se concedieron en una sola tarde! No uno, ni dos… tres. Bochornoso. Una buena corrida de El Freixo no justifica que el presidente perdiera los papeles, excediéndose y prostituyendo un rito como es el de una corrida de toros. Talavante, matador de toros, ni siquiera tuvo que hacer uso de su espada, puesto que sus dos toros fueron indultados. Manzanares tampoco la usó con el cuarto, también indultado. Por su parte, Fortes cortó cuatro orejas, dos a cada toro de su lote. Todos a hombros en una tarde de un triunfalismo repugnante y vergonzoso. Un espectáculo antitaurino. Una piedra sobre nuestro propio tejado.
A continuación, adjuntamos la ficha del festejo:
