Plaza de toros de Las Ventas (Madrid) – Feria de San Isidro 2025:
* Toros de El Torero para Diego Urdiales, Andrés Roca Rey y Rafael Serna.
El primer toro correspondió en suerte a Rafa Serna, que confirmó la alternativa. Manso en varas, y con poca fuerza, llegó al último tercio cogido por alfileres, y el buen concepto del sevillano no fue suficiente para que aquello rompiera. El toro tenía buena condición, embistiendo con prontitud y nobleza, pero perdió constantemente las manos y eso hizo imposible el lucimiento. Cierre por manoletinas. Estocada entera pero trasera. Silencio.
El segundo toro no distó mucho de la condición del primero. Falto de fondo y de fuerza, el de Toros de El Torero no dio ningún tipo de opción a Diego Urdiales. Solo quedó abreviar. Falló con el acero. Silencio.
La petición de oreja a Roca Rey con el tercero fue, con todo el respeto, ridícula e incomprensible. Una faena insulsa, con un inicio más que visto de rodillas con cambiados por la espalda. El tercero tuvo más viveza, prontitud y fuerza, pero se vino a menos y le faltó raza y transmisión. La faena del diestro peruano tuvo ligazón, pero no rotundidad. Tampoco conectó con los tendidos, como acostumbra. Estocada. Palmas tras petición.
Está claro que el cuarto toro no fue un buen toro, y que también estuvo justo de fuerza y de casta. Pero tuvo más posibilidades, cierta nobleza y movilidad para sacarle cierto provecho. No lo aprovechó Diego Urdiales, que completó una tarde gris, sin confiarse ni acoplarse a su lote, y sin lograr lucimiento alguno. Estocada casi entera. Silencio.
Tardó Roca Rey en entender y acoplarse al quinto, que sacó fondo y no tuvo mala condición en la muleta. Hubo que esperar hasta el final de la faena para que el diestro peruano se asentara con el toro, y le robara un par de tandas de derechazos logrados. Firme y muy dispuesto en el final de faena, que cerró por circulares entre un jaleo excesivo del público. Faltó toreo fundamental a la faena, que apenas tuvo un par de naturales destacables. Estocada, algo caída. Oreja.
Vibró Madrid con el recibimiento a portagayola de Rafa Serna al sexto toro. Le esperó mucho, y solventó por los pelos ese complicado trance. Siguió toreando por verónicas en los medios, entregado, con gran mérito y un remate muy torero. El galleo por chicuelinas para llevar al toro al caballo también dejó muestras de su entrega. El sexto toro resultó tremendamente complicado, y tuvo mucho peligro, embistiendo con derrotes y protestas continuas. La faena del joven sevillano tuvo mucho mérito, jugándose el tipo por ambos pitones y cerrando la faena con un arrimón de valor y entrega. Fue un toro de los que te hacen pasar miedo, y Serna apostó, y se mostró muy dispuesto. Estocada entera, algo caída. Oreja.
