Plaza de toros de Las Ventas (Madrid) – Feria de San Isidro 2025:
* Toros de Garcigrande para Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y Tomás Rufo.
Los aficionados trataran de sacar a saludar a Morante de la Puebla tras romperse el paseíllo, pero terminó saludando la terna al completo. Morante toreó en un palmo de terreno por verónicas al primer toro de la tarde. Templadísimo el saludo. Y la faena. Gran faena del torero de La Puebla, con el público entregado a él. Anteriormente , el toro derribó al picador en el primer encuentro, y durante el tercio de banderillas Morante hizo un gran quite a cuerpo limpio a uno de sus subalternos. Sobresalió su toreo con la mano derecha, encajado, con empaque y mucha naturalidad. Fue un toro noble aunque incierto el de Garcigrande, que tuvo peor condición por el pitón izquierdo y apenas dejó lucirse a Morante por ese pitón. Cerró la faena con la mano derecha, con varios remates sensacionales, torerísimos. Y un cambio de mano de gran belleza. Lo mató en lo alto, pero algo trasero y el toro no cayó. Tres golpes de descabello se llevaron el triunfo. Ovación con saludos tras fuerte petición de oreja y aviso.
El segundo toro duró muy poco. Tan poco que solo el inicio de faena de Talavante tuvo cierto lucimiento. Templado, a pies juntos, sin moverse, buen inicio del extremeño que decidió sacar al toro a los medios y poco más pudo hacer. Se vino abajo el toro y tuvo que abreviar. Estocada desprendida. Silencio.
El tercer toro fue un animal de mucha nobleza por ambos pitones, y calidad. No lo terminó de aprovechar Tomás Rufo en una faena lineal y sin eco en los tendidos, salvo el templado inicio. Se le protestó la colocación, y a pesar de la ligazón, faltó mayor transmisión al toro, y a la labor del torero. Pinchazo y estocada. Silencio.
Cuando no puede ser, hay que aceptarlo. El cuarto toro fue imposible, se vio en los capotes y los primeros muletazos lo confirmaron. Morante, sabedor de que no había nada que hacer, abrevió y salió directamente con la espada de matar. Estocada. División en los tendidos.
El quinto embistió mejor en los capotes, que en la muleta. No dio opción el de Garcigrande a Alejandro Talavante, que aunque se mostró voluntarioso con el capote, decidió abreviar en la muleta. Bien aprendido de Morante. Pinchazo y estocada. Silencio.
El sexto toro culminó una mala corrida de Garcigrande, teniendo movilidad pero faltándole raza y casta. Estuvo correcto Tomás Rufo, robando algún natural logrado y de buen trazo, pero la faena no tuvo eco y el público pidió abreviar. Silencio.

