La primera novillada de la Feria de San Isidro 2025 en la plaza de toros de Las Ventas (Madrid) registró una gran entrada, pero el resultado no fue el esperado. Había mucha expectación por ver a Aarón Palacio y a Javier Zulueta, y aunque el primero cortó una oreja tras una notable faena, el encierro de Alcurrucén no ofreció buen juego y resultó inválido y deslucido, a excepción del buen quinto. Zulueta, que fue silenciado en sus dos novillos, dejó muestras de su buen concepto. Tarde gris de Sergio Sánchez, también silenciado.
El primer novillo de la ganadería de Alcurrucén fue un novillo que sin emplearse en los primeros tercios, tuvo algunas virtudes como la movilidad y su nobleza. Le faltó más raza y transmisión, y la falta de un planteamiento claro en la faena de Sergio Sánchez no ayudó a tapar los defectos del animal. Inicio por estatuarios y un cambiado por la espalda, sin demasiado lucimiento. Luego alternó ambas manos con más disposición que lucimiento. Faltó rotundidad. Cierre por bernadinas y una estocada defectuosa. Silencio tras aviso.
El cuarto novillo estuvo justo de todo, siempre pendiendo de un hilo. Sergio Sánchez poco pudo hacer más que justificarse con disposición y esfuerzo delante del novillo. Quiso más que pudo el de Alcurrucén. Fue silenciado.
El segundo novillo fue devuelto tras su paso por el caballo tras resultar inválido. El sobrero, de la misma ganadería y al igual que el primer ejemplar, se movió y embistió con cierta prontitud y nobleza, pero le faltó clase y más humillación. Aarón Palacio se mostró dispuesto y voluntarioso desde el recibo con el capote, pero la faena de maleta no tuvo eco en los tendidos. A pesar de la predisposición del público venido de las ciudades natales de los novilleros, la faena careció de solidez y transmisión. Estocada desprendida al segundo intento. Silencio.
A portagayola se fue Aarón Palacio para recibir el quinto de la tarde. Resolutivo y voluntarioso en los lances posteriores en el tercio. Buen quite de nuevo de Zulueta por chicuelinas y otra buena media. Brindis al público de Aarón Palacio, que se echa de rodillas en el tercio para comenzar la faena. Buen comienzo de hinojos, tragando y metiendo al público en la faena. Buen novillo el quinto de Alcurrucén, que destacó por el pitón izquierdo. Sacó fondo el animal, en una faena notable del joven novillero, que dejó buenos detalles por ambas manos aunque sin llegar a redondear su obra. Mejor los inicios que los finales de las embestidas, Aarón Palacio logró hilar algunos naturales de buen trazo, empañados con algún enganchón pero con siempre mostrando un buen concepto y mucha actitud. Destacaron varios cambios de mano y algunos remates por bajo. Estocada y dos golpes de descabello. Oreja tras aviso, con el novillo ya siendo arrastrado. Algunas protestas.
El tercer novillo fue devuelto a los corrales tras resultar también inválido. En su lugar salió un sobrero de la ganadería de Montealto, que también debió ser devuelto tras resultar inválido de los cuartos traseros. Buen quite por delantales y una buena media de Zulueta. Fuertes protestas que marcaron una faena sin pena ni gloria de Javier Zulueta. Buena disposición, algún muletazo suelto y una media estocada defectuosa para poner punto final a la faena. Silencio.
El sexto no dio opciones a Javier Zulueta. El novillo de Alcurrucén resultó deslucido, soso y desrazado. La movilidad y su nobleza no fue suficiente para plantear una faena de posibilidades. Disposición del sevillano. Estocada. Silencio.

