Plaza de toros de La Maestranza de Sevilla – Feria de Abril 2025:
* Toros de Santiago Domecq para Manuel Escribano, Miguel Ángel Perera y Borja Jiménez.
A portagayola se fue Manuel Escribano para recibir al primer toro de la tarde. El toro le puso en apuros y a punto estuvo de llevárselo por delante, después de hacerle hilo hasta las tablas. Fue bravo el toro en el caballo, y el picador Juan Francisco Peña fue fuertemente ovacionado. Solvencia y capacidad de Manuel Escribano en banderillas, destacando el par al violín con un meritorio quiebro. Arrancó la faena con varios cambiados por la espalda, con el toro exigiendo y manteniendo la movilidad y chispa que tuvo desde que salió al ruedo maestrante. Continuó avanzando la faena de Escribano, primero con la mano derecha, luego al natural, pero aquello no acabó de romper y el toro fue yendo a menos. Más complicada la ligazón en el tramo final. Pinchazo y estocada. Silencio. Ovación al toro en el arrastre.
El segundo toro no fue un toro fácil en los primeros tercios. Miguel Ángel Perera lo recibió con un templado saludo por verónicas. En el caballo, el de Santiago Domecq cumplió pero tampoco sobresalió, y en banderillas llegó incluso a orientarse, ofreciendo algunas complicaciones a los banderilleros. Brindó al público Perera, que completó un meritorio inicio de faena a pies juntos. Faena importante del extremeño, que supo lucir y cuajar al toro en tandas de mano bajo y con poderío. Lo sometió primero con la mano derecha, ligando los muletazos y destacando también en los pases de pecho. Al natural, continuó sometiendo al de Santiago Domecq en muletazos de buen trazo y limpios. Intensa la faena, que fue a más, y terminó con el torero acortando las distancias y toreando por circulares. Mucha conexión con los tendidos y gran toro este “Anárquico”, que sacó un fondo de casta y bravura -embistió con humillación, transmisión y entrega- que emocionó a La Maestranza. Faena rotunda que pudo ser premiada con las dos orejas, si no llega a ser por el fallo con el descabello tras una estocada trasera y atravesada. Ovación con saludos tras dos avisos y vuelta al ruedo al toro.
El tercer toro no tuvo mala condición, pero le faltó un punto más de raza y poder en el último tercio. Borja Jiménez, que dejó un gran recibo por verónicas, selló un gran inicio por doblones, pudiendo y sometiendo al toro. Supo darle sus tiempos y distancias al de Santiago Domecq, y le sacó todo lo que tuvo, pero faltó transmisión -por la condición del astado, a pesar de su nobleza- y el eco de la faena no fue el deseado. Por encima del toro, Borja Jiménez, que no acertó con los aceros. Silencio tras aviso.
El cuarto toro tuvo el defecto de que no transmitió tanto como sus ‘hermanos’, y eso determinó la faena de Manuel Escribano. Trató de levantar a los tendidos Escribano con las banderillas, pero eso no evitó un ambiente frío durante su labor con la muleta. Disposición de Escribano, nobleza del toro de Santiago Domecq y silencio para ambos.
El quinto toro tuvo muy poca fuerza y no dio ningún tipo de opción a Miguel Ángel Perera. Intentó llevarlo a media altura, sin apretarlo en exceso, pero ese buen trato no fue suficiente para lograr el lucimiento de la faena. Silencio.
A portagayola se fue Borja Jiménez para recibir al cierraplaza. Vibró el público con los lances del sevillano, antes de dejárselo crudo en el caballo. No fue nada fácil para banderillear, pero a pesar de ello el torero se echó de rodillas en el tercio para comenzar la faena. Su labor tuvo algunos altibajos; trató de someterlo primero con la mano derecha, para terminar exponiendo mucho al natural, el pitón de mayores opciones del toro (por el derecho le faltó entrega). Lo intentó todo Borja Jiménez, incluso cambiándoselo por la espalda en el tramo final, pero un pinchazo y una estocada baja dejaron todo en silencio.
