Dany Alonso: «Fui a Castellón a darlo todo, y ese día no me hubiera importado pasar a la enfermería»

Imagen: Carlos Bernabé

Dany Alonso es un maestro del festejo popular. Un cortador de los que su nombre quedará grabado en la mente de muchos aficionados. O al menos, en la de aquellos que saben valorar más allá de números y estadísticas. Muchas veces se manosea ese término, el de ‘maestro’, utilizándolo vulgarmente y sin coherencia alguna. Pero en este caso, si alguien tenía alguna duda de ello, el propio Dany Alonso se la resolvió aquella mañana en Castellón. Diez años después de proclamarse Campeón de España, este ansiado título volvió a las vitrinas del de Vezdemarbán. De nuevo, campeón de España de Recortadores, pero lo más importante, de nuevo una plaza entera volcada y entregada a él. Lo vivido aquella mañana, con un serio encierro de Las Ramblas y Toropasión, no fue cualquier cosa. Ni cualquier concurso. Y quien mejor para contarnos lo vivido que el propio recortador, y ganador del mismo… Dany Alonso, entrevistado por Arribes Taurinas, unas semanas después de este importantísimo triunfo en Castellón. Sensaciones, análisis, mirada a futuro… Disfruten:

P. La primera pregunta es clara… ¿Qué se siente tras alzarse Campeón de España de Recortadores diez años después?

R. Se siente una felicidad enorme. Después de diez años volví al Campeonato de España, y tenía un objetivo claro que era poder clasificarme y estar en la final al 100% y dar lo mejor de mí, y creo que así fue. Era un día en el que estaba contento, sabía lo que quería conseguir y creo que mi estado de forma era perfecto para salir un día a reventar una plaza. Estoy muy contento de poder revivir tantos sentimientos, que al final cuando eres más joven no lo disfrutas de esa manera, y después de tantos años conseguir volver a disfrutar de esa mañana como lo hice, para mí fue algo especial.

P. Esa mañana en Castellón te vimos muy emocionado durante el toro de la final. El público estuvo volcado contigo, y la sensación fue de entrega y comunión total entre recortador y afición. ¿Qué te hizo emocionarte tanto, y cómo viviste esa mañana a nivel emocional?

R. Estaba emocionado, estaba a gusto, estaba feliz… Era una mañana de mucha responsabilidad, y cuando llegas a un sitio con tanta responsabilidad, consciente de todo lo que puedes transmitir al público, y ese público ves que también se entrega con lo que tú estás haciendo pues es muy emocionante vivirlo. Es cierto que yo tengo la suerte de haber pisado muchas plazas, y de haber visto a la gente entregada cuando se hacen las cosas bien, pero si a todo eso le sumas que es el Campeonato de España, que la gente que te quiere y te aprecia lo está viendo desde sus casas… son palabras mayores. Fue una final además muy disputada, y los dos compañeros que tuve sabía que iban a ir a por ello, porque si estuvieron ahí es porque también fueron dignos candidatos para haber ganado. Pero es cierto que tenía mucha confianza en mí mismo, mi cabeza estaba enfocada en poder conseguirlo, y sabía que lo iba a conseguir. Es algo que tenía muy claro, y yo noté a la gente conmigo, les vi disfrutar mucho… fue algo diferente.

P. Centrándonos más en la parte técnica y formal de la ya inolvidable final del Campeonato de España. Fue un encierro muy serio de Las Ramblas, con sus teclas, exigente y también un gran toro con el hierro de Toropasión. Háblanos un poco de los tres toros que te tocaron en suerte. Fueron tres ejemplares distintos pero si hay algo que te caracteriza es el dominio de los terrenos y la capacidad para entender a los animales. Esa también fue una de las claves del éxito en Castellón.

R. Fue una corrida muy fuerte de Las Ramblas. Yo había tenido la suerte de cortar toros de esta misma ganadería en una final que hubo en Valencia del Recortador de Oro, y es una ganadería que la he visto bastante por las calles de la Comunidad Valenciana, y tienen algo que me entiendo bien con ellos, sé lo que necesitan en cada momento, cómo embisten… y fue un corridón de toros. Castellón se merece que echen una corrida fuerte. No es lo mismo cortar un utrero o un eral, cuando cortas un toro, la cabeza cambia, y el corazón también. Y por eso ahí también se ve quién está realmente preparado o no para cortar toros. Al final un toro así son los que deciden y los que te hacen estar donde tienes que estar.

Tuve la suerte que mi primer toro tenía mucha calidad, tenía buenas cosas y pude expresarme bien, pude hacer lo que quería. Era un toro que salía muy rápido, que salía siempre galopando, y me daba tiempo a hacer mis suertes sin complicaciones. Creo que el hecho de que te toque un toro así en una final también es un poco de suerte. Cada toro puede salir bueno, puede salir malo, pero cuando estás en una final y te toca un toro con el que puedes estar a gusto, al final se transmite el doble.

En la semifinal salió un toro de Toropasión, que nada más verlo salir, las hechuras que tenía, cómo galopaba, lo que hacía… Tuve la suerte de que yo no lo abrí, dos compañeros míos lo habían abierto, entonces ya sabía lo que hacía, sabía cómo se movía, y eso da un punto más de facilidad porque ya has visto a tus compañeros, cómo lo hace y cuáles son sus reacciones. El corte que más disfruté en la semifinal fue el primero, porque con un toro tan fuerte, cuando tú te plantas en el medio, y consigues hacer el corte que llevas haciendo toda la vida, y disfrutarlo de esa manera… de los que hice, para mí fue el mejor corte de todo el concurso. El toro además fue a más, tenía esa chispita de querer cogerte, y eso es lo que emocionó tanto al público. Éramos seis en la semifinal y dimos cuatro rondas, creo que eso también es de valorar. Cuando en una plaza de toros te sale un toro así y puedes disfrutar, el público disfruta el doble.

Y luego en la final sí que es cierto que cuando le vi salir, las cosas que hacía, era muy alto… sabía que iba a tener un poco más de complicaciones, pero al final el toro lo que quería era que le dieras cancha. A un toro cuando tú le das la verdad y la opción de que te pueda coger, si tú le das su terreno y le das esa posibilidad de cogerte… los toros embisten. Yo estaba caliente, con ganas de ver al toro, y cuando te ves capacitado de lidiar al toro como tú quieres, eso se nota. Fue un toro que en la última ronda es cierto que quizás no tenía ese quiebro, porque no se tragaba mucho los quiebros al izquierdo, pero fui a Castellón a darlo todo, y ese día no me hubiera importado pasar a la enfermería. Yo quería dar un golpe encima de la mesa y así fue.

P. Han pasado ya unos cuántos días pero muchos aficionados siguen hablando de lo mismo: Dany Alonso se “inventó” una nueva suerte. Te vimos hacer un salto previo a un gran quiebro de rodillas. Una suerte, además de innovadora, muy arriesgada. ¿Cómo surge la idea de hacer esta suerte? Imaginamos que no es nada sencillo calcular los tiempos y las distancias para el quiebro, viniendo de un salto previo…

R. Surgió de la nada. Si que es cierto que en un campeonato así, después de ver tantas cosas que se hacen, quise aportar un punto más al espectáculo. No sabía lo que iba a hacer, no tenía en mi mente nada. Le había dicho a un amigo que quería hacer algo diferente, pero no sabía el qué, y en ese momento había visto que en el primer quiebro de rodillas el toro se desplazó mucho, y como salía desde el primer momento que lo citabas galopando, yo sabía que podía hacer algo diferente. Pero no fue para generar impresión, quise hacer algo diferente para que se quedara ahí. Son milésimas de segundos las que tienes para pensar cosas, y yo soy una persona que cuando estoy con un toro me dejo llevar por lo que dice mi corazón, la cabeza, los impulsos… y no lo había entrenado nunca, no lo había hecho nunca, pero siempre cabe la posibilidad de que pase algo, y ese día tuve la suerte de que pasó. Es algo que tiene mucha complicación porque si lo entrenas, a lo mejor sí sabes los movimientos que tienes que hacer, o el tiempo que conlleva dar la voltereta y luego tirarte de rodillas. Pero ese día surgió así, tenía que pasar y al final pasó. Es algo que voy a tener siempre guardado y no sé si lo volveré a hacer algún día o habrá alguien que lo haga. Si veo a alguien que lo hace le daré mi más sincera enhorabuena porque después de haberlo hecho y de haberlo visto, tiene más complicaciones de las que pensaba que tenía. 

P. La sensación aquella mañana en Castellón fue de consagración del que para muchos es un auténtico maestro y figura del recorte. Tú mismo lo dijiste en las declaraciones posteriores a la entrega de premios. Ha habido muchos baches y trabas en el camino, pero al final, todo llega y el toro hace justicia. ¿En qué ha cambiado el Dany Alonso de hace diez años con el Dany Alonso de la actualidad?

R. Creo que sigo siendo el mismo desde que empecé. El toro pone a cada uno en su lugar, antes o después. Solo depende de ti, de las ganas que le pongas, de la entrega que le pongas… y ese era un día para que la pelota se volviese. Porque cuando no vas a plazas importantes, como a lo mejor en los últimos años que no he estado en muchas plazas importantes, pues creo que la gente te tiene un poco como en el olvido, pero a mi nunca me ha importado. He tenido la suerte de pisar todas las plazas, de poder disfrutar, de haber podido conseguir triunfos, y eso es lo que menos me importaba. Cuando un empresario te llama para ir a una plaza de toros quieres dar lo mejor de ti, y así fue. El toro hizo justicia ese día, y yo también. Estoy contento y orgulloso de haber dado un golpe en la mesa en Castellón, ya no por la gente, si no por mí mismo. No te puedes dejar influenciar ni por lo que digan ni por lo que hagan, yo ahora disfruto para mí, disfruto para dentro, y quiero seguir disfrutando así como lo estoy haciendo. Desde que empecé, hasta ahora, ha cambiado mucho la forma de ver las cosas, todo se ve diferente… dicen que el tiempo te hace aprender, y es verdad. Al final en el último Campeonato de España al que fui, era muy jovencito, no tienes las mismas ideas, no has visto tantas cosas, pero después de tantos años volver a una final y poder demostrar que sigues ahí, que sigues capacitado, que estás dispuesto a entregarte… te das cuenta que lo único que quieres es seguir disfrutando, y así fue ese día.

P. La última pregunta, igual que decíamos al principio, también es clara. A partir de ahora, y tras este soñado triunfo, ¿cómo afrontas el futuro, la temporada…? ¿Queda Dany Alonso para mucho tiempo?

R. Lo afronto igual que siempre. Es un título más, y no le doy más importancia de la que tiene. Sé de donde vengo, sé lo que cuesta, y llevaba diez años sin participar pero las fechas nunca me han faltado. Al final tú decides el cómo, el cuándo y el dónde. Sí que es cierto que es una responsabilidad que a lo mejor antes no tenía, pero siempre voy a hacer lo que diga mi cabeza y lo que mande mi corazón. Habrá días que esté bien, otros que no esté tan bien, pero al final es el toro el que decide cuando tienes que estar y cuando no. Afronto la temporada como siempre, no busco metas más allá de las que me marco, seguir disfrutando del toro, seguir aprendiendo… porque el mundo del toro siempre te hace aprender, para bien o para mal, siempre te hace estar ahí y aprender. Mucha gente me pregunta si sigo teniendo alicientes para seguir estando ahí, pero mi meta es seguir disfrutando y lo que tenga que venir, que venga. No busco nada más allá. Al final cuando una persona lleva tantos años es por algo, y yo creo que si a día de hoy sigo ahí es porque tengo mucho amor al toro. Tengo mucho respeto, y mientras me siga transmitiendo ese miedo que me da el toro pues seguiré ahí, disfrutando en las capeas, de los encierros… que es donde empieza todo, y seguiré yendo a los pueblos a los que tengo tanto cariño. Nadie sabe los concursos que vas a hacer o dejar de hacer, pero creo que nunca me ha importado. Cuando me llamen para ir a un concurso, si me apetece ir, y puedo ir, iré, y si no, pues no iré. No tengo que demostrar nada a nadie, ahora toreo para mí, y para la gente que lleva siguiéndome desde que empecé. Por eso quiero dar las gracias a toda esa gente que ha estado conmigo desde que empecé, y también dar las gracias a toda esa gente que se perdió por el camino porque no confiaban. Al final los toros te hacen ver quien está ahí y quién se va perdiendo por el camino, y eso también es una motivación extra para conseguir títulos, para seguir disfrutando y para seguir demostrando que tú estás ahí.

P. Muchísimas gracias por atendernos, y enhorabuena por esa mañana inolvidable que ya pasó a la historia del festejo popular.

R. Muchas gracias a vosotros.

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