El matador de toros Borja Jiménez sufrió un espeluznante percance al entrar a matar al segundo toro de La Quinta en la plaza de toros de Valencia. Entró a matar a una larga distancia, y el animal, que no humilló ni le ayudó en la suerte suprema, le prendió a la altura del pecho de manera escalofriante y violenta. Le zarandeó durante varios segundos bajo una estremecedora tensión, hasta que fue socorrido por los subalternos, que le llevaron en volandas a la enfermería. Momentos de una gran tensión tras la gravedad del percance, con la plaza en vilo esperando noticias positivas de la enfermería.
Según ha informado OneToro en directo, a través de fuentes de la enfermería, Borja Jiménez no habría sufrido ninguna cornada, pero sí un varetazo en el pecho y otro en la espalda. Además, señalan que tiene un fuerte dolor en el hombro izquierdo y algunas dificultades para respirar. Se desconoce si será trasladado al hospital o sí podrá salir de nuevo.
