Plaza de toros de Valencia | Feria de Fallas 2025:
* Toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés para Alejandro Talavante, Andrés Roca Rey y Alejandro Chicharro (alternativa).
Lleno absoluto en los tendidos de la plaza de toros de Valencia para disfrutar de la primera corrida de toros de la Feria de Fallas 2025. El primer toro de Victoriano del Río embistió con mucha calidad y nobleza en los capotes de salida. No se empleó apenas en el caballo, y salió flojeando. Buen tercio de banderillas de Juan Carlos Rey y Fernando Sánchez, con los palos, e Iván García con la brega. Tras la ceremonia de la alternativa, Alejandro Chicharro brindó la muerte del toro a sus padres y se fue a los medios, para comenzar de rodillas con un cambiado por la espalda. Molestó el viento en esa primera tanda, pero resolvió bien Chicharro, que vio como el público estuvo con él desde el principio. Con el toro embistiendo con mucha humillación y clase, Chicharro toreó un par de tandas logradas de mano baja por el pitón derecho. A excepción de algunos imprevistos por el viento, se mostró firme Chicharro, que supo ver y entender también al toro con la mano izquierda. Muy buena condición también la del toro por ese pitón, y con esa mano izquierda dejó un puñado de naturales profundos destacables. Sin embargo, le faltó más de transmisión al toro, y eso hizo perder eco a la faena en las últimas series. Final por bernadinas, muy ajustadas, con varios remates por bajo que sirvieron para cerrar por alto la faena. Pinchazo hondo arriba y un golpe de descabello. Oreja tras aviso y fuerte ovación para el toro, de buen juego, a excepción de esa falta de fuerzas y transmisión.
El segundo toro resultó muy deslucido desde el principio. Manso, rajado y sin ningún lucimiento el de Victoriano del Río. Por encima de él se mostró Alejandro Talavante, que le sacó lo poco que tuvo el toro, en una faena que sirvió para exprimirlo y reivindicarse. Faena de esfuerzo y muy digna del extremeño, a pesar de que aquello fue imposible que rompiera hacia adelante. Pinchazo y estocada. Silencio.
Roca Rey puso a la plaza de Valencia en pie con un quite de infarto. Chicuelinas, tafalleras, una buena media y un remate muy ajustado en el que sufrió una caída, atropellado por el toro y él mismo desde el suelo se hizo un milagroso quite. Tremendo. La plaza rugió con el diestro peruano. Buen tercio de banderillas de Antonio Chacón, que dejó dos buenos pares. Brindó al público y se puso de hinojos en los medios, con el toro arrancándose con mucha fuerza. Tres cambiados por la espalda, varios muletazos de rodillas y un par de pases de pecho logrados que pusieron boca abajo a la plaza de Valencia. Sonó la música, y pronto comenzó a torear con la mano derecha, con mucha firmeza, ligazón y limpieza. La segunda tanda fue a más, con el toro embistiendo con transmisión, humillación y entrega. La ligazón de los derechazos le permitió renatar la serie con un circular acabado en un pase de pecho muy largo. Al natural, Roca Rey también quiso aprovechar su buena condición, y apostó por él en varias tandas de mucha limpieza y largura. Intercalados con algunos muletazos de valor, cambiándose la muleta de mano y toreando circularmente. Sensacional el toro de Victoriano del Río, que respondió con bravura y una gran calidad al sometimiento de Roca Rey por ambas manos. Rugió Valencia en el tramo final, con el torero toreando circularmente, en una serie larguísima, con varias arrucinas de gran ajuste. Comenzó la petición de indulto, con cierta fuerza, y Roca Rey quiso darle otra tanda, con ayudados por alto. El presidente le indicó que lo matara y Roca Rey finalmente entró, natándole de una estocada en lo alto. Dos orejas y petición de rabo, y vuelta al ruedo para el toro. Grandísimo toro de Victoriano del Río.
No fue el día de Talavante. A pesar de su disposición, de su actitud y del esfuerzo, el cuarto toro tampoco le dio ninguna opción de lucimiento. Poca fuerza, poco recorrido y nula casta la del ejemplar de Toros de Cortés. Lote sin ninguna opción de triunfo. Silencio.
El quinto toro atropelló a Roca Rey en el saludo capotero, y pareció darle un pitonazo seco en la pierna. Mermado en ese momento, continuó toreando el diestro peruano. El de Victoriano del Río fue un toro reservón e incierto, y así llegó al último tercio. De hecho, tras una primera tanda exigente, el toro se rajó y se fue a las tablas. Allí tampoco lo puso fácil, porque embistió con violencia, por arreones, y desarmó al torero en varias ocasiones. Aún así, no tiró la toalla Roca Rey que en esos terrenos de las tablas, trató de someterlo, logrando robarle un puñado de tandas meritorias y logradas. Mucho mérito, tragando mucho, e incluso hilando algún natural a pies juntos. También se atrevió incluso con un cambiado por la espalda. Estocada desprendida. Ovación con saludos.
De rodillas a portagayola recibió Alejandro Chicharro al sexto toro de Victoriano del Río. A punto estuvo de ser arrollado Chicharro, que tuvo que echarse cuerpo a tierra para librar el percance. Buen tercio de banderillas, y el toro que llegó a la muleta con esperanzas de durar y de embestir bien. Con cambiados por la espalda comenzó la faena Chicharro, que remató con un par de muletazos y uno de pecho que evidenciaron la nobleza del animal. En las siguientes tandas, Chicharro encontró el lucimiento con muletazos templados, limpios y sin brusquedades. Al natural, tuvo algunos altibajos la faena, pero rápidamente buscó algún recurso, y un cambiado por la espalda y un pase de pecho muy largo al hombro contrario metieron de nuevo al público en la faena. La última serie, con la mano derecha, con otro cambiado y otro sensacional pase de pecho pusieron en pie a la plaza. Gritos de “torero, torero” antes de un cierre con ayudados por bajo, de gran belleza y mérito. Buen toro de Victoriano del Río, mejor por el derecho que por el izquierdo (pitón por el que le costó algo más humillar), que sacó fondo y tuvo buena condición. Perdió los trofeos y la puerta grande con la espada. Vuelta al ruedo.
