“Poeta” de la ganadería de Antonio López Gibaja fue el encargado de abrir la jornada del martes de Carnaval en Ciudad Rodrigo (Salamanca), y lo hizo protagonizando una suelta entretenida y llena de interés. El Toro del Aguardiente, de espectacular presencia, dio mucho juego desde su salida. Primero en la plaza acudiendo con prontitud y nobleza a los cites, y luego en las calles, donde estuvo la gran parte de su lidia (especialmente en el Registro). El toro sacó fondo y duró mucho, regalando arrancadas fuertes que pusieron en apuros a los corredores en la calle Madrid y rematando continuamente en el vallado. Varias fueron las veces que levantó un poco las agujas del suelo, para tensión de los allí presentes. El de López Gibaja volvió a la plaza y salió en varias ocasiones, dejándose ver e imponiendo respeto allá por donde fue. Tuvo fondo de bravo, no permitió ni un solo despiste y regaló un gran comienzo del martes de Carnaval.
Se intentó que se hermanase a los bueyes en el Registro para volver a la plaza pero no hubo forma. Finalmente el de López Gibaja pegó un arreón en la bóveda y llegó a la plaza a una gran velocidad. Ya allí, los maletillas pudieron lucirse con el animal, que también mostró buena condición en la muleta. Más de una hora después, y después de numerosas complicaciones, fue enchiquerado en los corrales el Toro del Aguardiente.
