El primer encierro de las fiestas de Medina del Campo (Valladolid), con novillos de la ganadería de Herederos de Antonio Fernández, ha resultado muy complicado y un tanto decepcionante. Los animales completaron la primera parte del recorrido campero de manera compacta y hermanados junto a los bueyes; sin embargo, a la altura del puente del AVE, la manada se rompió y el encierro comenzó a descontrolarse. Tal fue el descontrol y las complicaciones que se encontraron los caballistas para guiar a los animales hasta el tramo urbano, que finalmente cuatro de los seis astados tuvieron que ser anestesiados. De esta manera, tan solo dos toros llegaron a las calles de Medina del Campo. Durante el transcurso del encierro, un hombre de avanzada edad resultó corneado, y tuvo que ser trasladado hasta el hospital de la localidad vallisoletana. Se desconoce el alcance de la cogida.
