El quinto y último encierro de las fiestas de Cuéllar (Segovia), con los temidos toros de Cebada Gago, comenzó con una salida más tranquila y limpia del corral del río Cega que la del día anterior. Finalmente, tan solo cinco de los seis astados corrieron el encierro, debido a que otro fue rechazado el día anterior como causa de «una nube en un ojo y un varetazo». Aunque la salida fue rápida y limpia, pronto dos de los toros se adelantaron al resto en el pinar, protagonizando momentos de peligro y tensión, además de arrancadas exigentes para los caballistas durante todo el traslado.
Con mucho esfuerzo, los caballistas lograron hermanar y reagrupar a todos los animales antes de pasar por el primer túnel de la autovía. Unos minutos antes de las nueve y media de la mañana, los cinco toros de Cebada Gago afrontaban la bajada de El Embudo, con mucha velocidad y con hasta tres toros por delante. Los otros dos cerraban la manada junto a varios mansos; sin embargo, uno de los toros se desvió del recorrido, provocando momentos de peligro y tensión. Con motivo de lo sucedido, ese último toro entró más tarde a las calles, completando el recorrido urbano en solitario y con dificultades.
No obstante, la dinámica con los cuatro primeros toros que entraron a las calles fue la misma. Llegaron a la plaza completamente disgregados, sueltos y rematando mucho en el vallado. Todo ello provocó que los pastores y los corredores vivieran momentos de peligro a la hora de guiar a los animales hasta la plaza de toros. Afortunadamente, solo hubo que lamentar un herido, como consecuencia de una caída de una talanquera. Se trata de un hombre de avanzada edad -de 80 años, según han indicado- que se habría roto la cadera, tras caer el suelo por la embestida de uno de los toros al vallado.
📹 VÍDEO | Así ha sido el peligroso encierro de Cebada Gago en Cuéllar https://t.co/fQENg2pIUr
— Arribes Taurinas (@arribestaurinas) August 29, 2024
