Plaza de toros de Vista Alegre (Bilbao) – 25/08/2024 | Corridas Generales 2024
* Toros de Dolores Aguirre para Fernando Robleño, Damián Castaño y José Garrido.
El primer toro de Dolores Aguirre fue aplaudido de salida, y se quiso estirar con él Fernando Robleño a la verónica. Cumplió en el caballo, aunque posteriormente mostraría su verdadera condición: resultó ser manso y se rajó pronto, tras un templado y meritorio inicio de Robleño. El de Dolores Aguirre buscó siempre la salida, aunque tuvo nobleza y no ofreció excesivas complicaciones. Firmeza de Robleño, por encima de él. Ovación con saludos.
El segundo toro no quiso entregarse en el caballo, y mantuvo un comportamiento muy complicado y exigente en el último tercio. Tras lucirse con el capote de salida, resolviendo las dificultades del toro y sacándose a los medios, Damián Castaño no logró encontrar el lucimiento con el de Dolores Aguirre. El astado nunca se entregó, y aunque Castaño trató de torearlo perdiéndole pasos, fue imposible redondear las series. La estocada hizo guardia. Silencio.
El tercer toro fue el de mayores posibilidades hasta ese momento. Cumplió en el primer tercio, y mantuvo el interés durante toda su lidia. Tuvo ritmo y cierta nobleza -dentro de la exigencia de la ganadería- el de Dolores Aguirre en la muleta, pero Garrido no lo terminó de aprovechar. Faltó acople y poder en algunos instantes de la faena, que careció de rotundidad. Se atascó con los aceros. Silencio tras aviso. Fuerte ovación al toro.
El cuarto toro entró tres veces al caballo pero ni se empleó ni cumplió en el peto. Tampoco ofreció buen juego en la muleta, a pesar de que Robleño le robó un puñado de naturales muy meritorios. Disposición, inteligencia y firmeza de Robleño, por encima de un cuarto manso y deslucido. Falló con los aceros. Silencio.
El quinto toro fue devuelto a los corrales tras dolerse de una mano. En su lugar salió el primer sobrero, también con el hierro de Dolores Aguirre. Un toro que dio importancia a todo lo que se le hizo en el ruedo de principio a fin. Encastado, duro, exigente, con emoción en cada embestida… y Damián Castaño se jugó la vida en una faena para el recuerdo. Firme y entregado al natural, robándole muletazos muy meritorios, Castaño se rompió a torear con la mano derecha, cuajando al toro con una firmeza y una emoción que pusieron en pie a los tendidos de Vista Alegre. Toreó relajado, abandonado, tragándole mucho al de Dolores Aguirre, y con un mérito tremendo. Fue una pelea de tú a tú en cada muletazo, con momentos de apuro también debido a la enorme exigencia del toro. Pinchazo y estocada delantera. Oreja y fuertísima ovación al toro en el arrastre.
El sexto fue un toro de poco recorrido y complicado. José Garrido se mostró voluntarioso pero no encontró tampoco el lucimiento a lo largo de la faena. Estocada trasera. Silencio.
