Así te hemos contado la corrida de Victoriano del Río en Bilbao

Plaza de toros de Vista Alegre (Bilbao) – 22/08/2024 | Corridas Generales 2024

* Toros de Victoriano del Río para José Mari Manzanares, Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey.

El primer toro de la tarde tuvo nobleza y movilidad, pero también sosería y peores finales de los muletazos, puesto que tendía a salir con la cara arriba. Manzanares, que no terminó de ajustarse al de Victoriano, aprovechó la movilidad y planteó una faena con ligazón y correcta. No hubo rotundidad con la mano izquierda, por la que pasó de ‘puntillas’. Estocada entera y efectiva. Oreja

El segundo toro, muy terciado y sin remate alguno, pecó de falta de raza y lucimiento. Se gustó Talavante en un templado quite por chicuelinas, pero el de Victoriano ya en banderillas comenzó a ofrecer complicaciones. Saludó Ambel, antes de iniciar una faena que nunca rompió. Disposición de Talavante, sin ningún tipo de eco en los tendidos. Mal con los aceros. Silencio

El tercero fue un toro que tuvo genio, y que no resultó fácil. Dejó Roca Rey un torero inicio agarrado a las tablas, pero todo quedó en eso, en el inicio. La faena fue a menos, como el toro de Victoriano. Con mejor condición por el derecho que por el izquierdo, el animal desarmó al diestro peruano hasta en dos ocasiones. Faltó firmeza. Silencio

El cuarto toro tuvo cierta nobleza, además de movilidad y clase. Se gustó con el capote Manzanares, tanto en el recibimiento como en su quite. Pero en el último tercio, fue un querer y no poder. Quiso torearlo templado, ligando los muletazos y tratando de evitar enganchones, pero faltó emoción. Además, apenas lo quiso ver por el pitón izquierdo. Le faltó mayor raza y regularidad también al de Victoriano. Falló con la espada. Ovación con saludos.

El quinto también fue otro toro que mostró nobleza y ofreció posibilidades. Pero la tarde no fue la mejor de Talavante. Apático, sin apostar de verdad por el toro y con una faena que careció de emoción y lucimiento. El toro también se vino a menos, y le faltó mayor transmisión. Mal con los aceros. Silencio

El sexto fue el mejor toro de la corrida. Un toro con clase, calidad y mucha nobleza, aunque venido a menos (quizás le faltó un punto más de transmisión). Brindó al público Roca Rey, que no lo dudo y se echó de rodillas para iniciar la faena al sexto toro. Varios cambiados por la espalda de hinojos desataron la locura, y los tendidos se pusieron en pie. Las siguientes tandas con la mano derecha también permitieron que la faena siguiera creciendo en intensidad. En esas series, hubo firmeza, ligazón y pases de pecho muy largos y meritorios. Al natural, Roca Rey también encontró el lucimiento, con muletazos limpios y largos. Sin embargo, ya con la faena avanzada y con el público algo más frío, el torero decidió acortar distancias y se metió en los terrenos del toro. Arrimón de infarto, por circulares y pasándose los pitones casi rozando su cuerpo y con el público completamente desatado. Estocada baja. Oreja con fuerte petición de la segunda, que Matías no concedió. Probablemente por la colocación del acero. Acertada decisión la suya. 

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