Todos conocemos la peculiaridad de la plaza de toros de Peñafiel (Valladolid) y el peligro de la ausencia de callejón. Hoy, los astados de Arriazu han protagonizado varios saltos, y en uno de ellos uno de los toros estuvo a punto de cornear y herir a una mujer. Afortunadamente, Dios quiso que todo quedara en un susto. A continuación, adjuntamos un vídeo del susto vivido esta mañana:
