Durante la celebración de un concurso de recortadores en la localidad de Moraleja (Cáceres), un joven recortador sufrió un percance durante la ejecución de un quiebro. Como consecuencia de dicha cogida, el recortador sufrió «una cornada envainada (cornada que no rompe piel, es decir no hay herida abierta, pero los destrozos son iguales) de 2 trayectorias de 14 y 12 a nivel de glúteo y vasto externo con hematoma a ese nivel y derrame de Morel/Lavallee». Afortunadamente, «no sufre lesiones óseas» y su pronóstico es «menos grave«, según el parte médico firmado por el Dr. Iglesias.
Además, el Ayuntamiento de Moraleja ha informado que su «evolución es favorable».
