Plaza de toros de Pamplona | Feria del Toro 2024 | 10 de julio:
* Toros de Fuente Ymbro para Miguel Ángel Perera, Andrés Roca Rey y Tomás Rufo.
Abrió la tarde Miguel Ángel Perera, que se enfrentó a un serio toro de la ganadería de Fuente Ymbro. El animal, que no terminó de emplearse en los primeros tercios, tuvo nobleza por ambos pitones aunque le faltó mayor transmisión. Perera, que dejó un buen inicio a pies juntos, selló una faena seria, ligada y de mucha disposición. Logró mayor lucimiento con la mano derecha, puesto que por el izquierdo al toro le costo más, especialmente en los finales. Final por circulares. Estocada defectuosa. Silencio.
El segundo toro tuvo una gran seriedad y resultó ofensivo de cara. Duelo de quites entre Tomás Rufo y Roca Rey, logrando un mayor lucimiento el primero por delantales. Inició la faena de rodillas en los medios, con varios cambiados por la espalda y un puñado de muletazos logrados y con mérito. Al toro de Fuente Ymbro le faltó mayor entrega, humilló menos pero tuvo mucha movilidad. Precisamente esa movilidad fue aprovechada por Roca Rey que cuajó una faena intensa, con ligazón, limpieza y un final de arrimón, que metió al público de lleno en la faena. Estocada arriba y efectiva. Dos orejas.
La faena de Tomás Rufo al tercer toro de la tarde fue sencillamente extraordinaria. De las mejores faenas que se le recuerdan. La más asentada. La de mayor profundidad. Rotunda faena de Rufo, que cuajó al tercer toro de principio a fin. Un toro noble, aunque justo de fuerzas y de raza. Hubo muy buenos muletazos por ambas manos: naturales profundos y muy largos, derechazos relajados y encajado… toreó muy despacio Rufo, que dejó una estocada entera, aunque algo trasera y desprendida. Dos orejas.
El cuarto toro, tremendamente serio y bien presentado, no fue un toro fácil y con él estuvo muy firme Miguel Ángel Perera. Faena de menos a más, haciendo romper al toro, tapándole los defectos y sellando una faena larga y limpia. Sin demasiado eco en los tendidos, Perera alargó su labor con la muleta en busca del trofeo, y lo consiguió con una estocada algo defectuosa pero efectiva. El toro, más incierto y costoso, tuvo exigencia y complicaciones. Oreja.
Al quinto toro le faltó mayor emoción, además de ser algo incierto, pero lo puso todo Roca Rey en una faena que comenzó agarrado a las tablas, y que concluyó con un arrimón de mucho mérito. Muy por encima del toro el diestro peruano, que supo conectar con los tendidos y lo mató de una buena estocada. Oreja con petición de la segunda.
El sexto toro fue de los más deslucidos de un encierro con posibilidades, a pesar de los defectos ya comentados. Le faltó entrega y raza al de Fuente Ymbro, pero eso no impidió a Tomás Rufo reafirmar su buena dimensión, cuajando un par de tandas de derechazos importantes. Al natural, la condición del animal dificultó más el lucimiento. Firmeza y actitud de Rufo, por encima del toro. Falló con los aceros. Silencio.
