Román corta una oreja a una variada corrida de Cebada Gago en Pamplona

Imagen: @RomanCollado

Plaza de toros de Pamplona | San Fermín | Feria del Toro 2024

* Toros de Cebada Gago para Juan Leal, Román e Isaac Fonseca.

Al primer toro de la tarde no le sobró la fuerza, y apenas fue picado. Sin embargo, en el último tercio sacó fondo y tuvo un gran pitón izquierdo, con calidad y clase. Por el derecho, también tuvo nobleza el de Cebada Gago, aunque menos profundidad. Inició de rodillas en los medios la faena Juan Leal, con varios cambiados por la espalda que metieron al público en la faena. Faena de disposición y recursos, con algunos muletazos con la mano izquierda logrados y meritorios; pero faltó terminar de cuajarlo al natural. Acortó distancias en el tramo final, volviéndose a echar de rodillas. Falló con los aceros. Silencio.

El segundo toro mostró también calidad y clase en sus embestidas, pero terminó rajado y buscando siempre la salida durante la faena. Gran inicio de faena de Román, genuflexo y con gran torería. Luego el resto de la faena transcurrió con Román tratando de fijar al toro en la muleta, sin demasiado éxito por la mansedumbre del animal. Cerca de toriles, tiró de recursos y se mostró por encima del toro. Gran estocada, de efecto fulminante. Oreja

El tercer toro se arrancó con alegría al caballo, pero no se entregó nunca en los capotes ni en la muleta de Isaac Fonseca, que hizo un esfuerzo heroico por trenzar hoy el paseíllo en Pamplona tras un reciente percance. El toro no transmitió nada, y la faena de Fonseca no tuvo eco en los tendidos. Al entrar a matar, Fonseca se resintió de su lesión en un brazo y tuvo que pasar a la enfermería sin darle muerte. Lo mató Juan Leal. Silencio

El cuarto toro, de gran seriedad y trapío, resultó deslucido y, aunque se movió en el último tercio, careció de emoción en sus embestidas y le faltó mayor entrega en la muleta. Juan Leal volvió a plantear una faena de disposición y valor, tirando de recursos, pero de nuevo erró con los aceros y fue silenciado.

El quinto toro dio importancia a todo lo que se le hizo, resultando exigente y complicado, lo que le permitió mantener el interés durante toda su lidia. Román selló una faena voluntariosa, aunque nunca terminó de romper hacia adelante. Alternó ambas manos con mucha disposición, pero faltó un punto más de rotundidad y la estocada hizo guardia. Se atascó con el descabello. Silencio tras aviso.

El sexto toro de Cebada Gago, de imponente presencia y ofensivo de cara, tuvo el defecto de tener poco recorrido en sus embestidas, aunque se movió y tuvo cierto fondo. Juan Leal completó su tercera faena de la tarde, y a pesar del esfuerzo y la actitud, no conectó con los tendidos. Mal con la espada. Silencio.

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