Plaza de toros de Móstoles (Madrid) – 30/06/2024 | Final de la Copa Chenel 2024:
* Toros de Baltasar Ibán, Pedraza de Yeltes y Victoriano del Río para Molina y Víctor Hernández.
La afición obligó a los dos toreros anunciados -en la gran final de la Copa Chenel- a saludar al concluir el paseíllo en la plaza de toros de Móstoles. Molina fue el encargado de abrir plaza, con un toro de Baltasar Ibán, que cumplió en el caballo y resultó exigente en la muleta. Mejor por el pitón derecho que por el izquierdo, el de Baltasar Ibán pidió mando y distancia. Se vino a menos y le faltó un punto más de entrega, especialmente por el pitón izquierdo. Molina completó una faena de disposición y esfuerzo, más que de lucimiento. Logró los mejores muletazos con la mano derecha. Se atascó con los aceros y fue silenciado. Palmas al toro.
El segundo toro, perteneciente a la ganadería de Pedraza de Yeltes, tuvo nobleza y ritmo, pero tuvo el defecto de salir con la cara alta y le faltó mayor humillación. Víctor Hernández selló una faena notable, iniciada con cambiados por la espalda y seguida de varias tandas de gran firmeza, ligazón y mando. Le pudo desde el principio Hernández, que también dejó muestras de su personal concepto. Muy por encima del toro. Estocada entera, algo tendida. Oreja con leve petición de la segunda.
Al tercer toro de Victoriano del Río lo recibió Molina a portagayola. El puyazo que recibió el astado no le vino nada bien, y la fuerte voltereta sufrida en el inicio de faena provocó que el toro perdiera las manos en continuas ocasiones. A pesar de dicha condición, y de las protestas del respetable, Molina supo tener paciencia, y tirar de el toro con temple y buenas formas. Sacó fondo el de Victoriano, que tuvo nobleza, y permitió a Molina cuajar una faena de menos a más. El torero puso la emoción que le faltó al toro. Estocada entera, algo desprendida. Oreja.
Víctor Hernández cuajó una extraordinaria faena al cuarto toro de la tarde, perteneciente a la ganadería de Baltasar Ibán. No lo puso nada fácil el toro de salida, pero en el último tercio terminó embistiendo con mayor fijeza y cierta nobleza, dentro de su exigencia. La faena brilló con un puñado de tandas con la mano izquierda, de gran temple y profundidad. Muy meritoria la labor de Víctor Hernández, que mostró una gran dimensión. Estocada y dos golpes de descabello. Vuelta al ruedo tras petición y un aviso.
El quinto toro de Pedraza de Yeltes fue un ejemplar noble pero sin transmisión ni humillación. Fue a menos el toro dificultando la labor y el lucimiento de la faena de Molina. Disposición, esfuerzo y valor en la corta distancia del torero, que volvió a fallar con los aceros. Ovación con saludos.
El sexto toro ofreció complicaciones a los banderilleros tras un fuerte puyazo. Con un punto de exigencia y casta, el de Victoriano del Río volteó a Jarocho, que pasó a la enfermería visiblemente dolorido. En los medios y de hinojos inició la faena Víctor Hernández, pasándoselo por la espalda y dejando una meritoria primera tanda. Faena notable del joven torero, que volvió a basar la faena en su mano izquierda, y reafirmó su gran proyección con un toro exigente. Firmeza y disposición, que rubricó con una estocada y un golpe de descabello. Oreja.
