Así te hemos contado la corrida de Román Sorando en Las Ventas

Imagen: Plaza 1

Plaza de toros de Las Ventas (Madrid) | Feria de San Isidro 2024 | 08/06/2024

* Toros de Román Sorando para Diego Urdiales, Juan Ortega y Pablo Aguado.

Unos desafortunados gritos interrumpieron el minuto de silencio en homenaje a los policías fallecidos en acto de servicio. Afortunadamente, el susodicho fue expulsado de la plaza tras sonar el himno nacional. El primer toro de la tarde tuvo poca fuerza y transmisión, y tan solo le permitió a Diego Urdiales dejar algunos detalles con la mano izquierda. No obstante, no terminó de conectar con los tendidos. Estocada contraria al segundo intento. Silencio. 

El segundo resultó manso desde su salida de los chiqueros, y terminó rajado sin dar ningún tipo de opción a Juan Ortega. Abrevió. Silencio.

El tercero tuvo menos fuerza aún que los anteriores, y resultó inválido. Perdió las manos en repetidas ocasiones, y finalmente fue devuelto durante el tercio de banderillas. El torero Pablo Aguado mostró gestos de cabreo y enfado con el presidente tras dicha decisión. Un par de verónicas dejó Aguado en el recibimiento al primer sobrero de José Vázquez. Un toro que resultó manso y que no se entregó nunca. Además le faltó mayor humillación. Faena de disposición y esfuerzo de Aguado, con ambas manos, sin lucimiento. Silencio. 

El cuarto toro pareció tener más prontitud y transmisión, pero rápidamente se vio que aquello era más genio que otra cosa. Violento y brusco el de Román Sorando, que protestaba y soltaba la cara en los finales de los muletazos. Disposición de Urdiales, en una faena que careció de limpieza. Falló con los aceros. Silencio.

El quinto toro fue un ejemplar inválido que debió ser devuelto. Inició la faena Juan Ortega con torería, agarrado a las tablas, pero el toro se derrumbó al tercer muletazo y aquello fue imposible. Abrevió. Falló con los aceros. Silencio.

El sexto toro fue devuelto por su poca fuerza durante el tercio de varas. De nuevo, gestos de disconformidad de Pablo Aguado. En su lugar salió el segundo sobrero, perteneciente a la ganadería de Montalvo. Un toro que embistió con mucha brusquedad en el capote de Aguado, que trató de someterlo entre embestidas a la defensiva y violentas. No quiso ni verlo Aguado en la muleta. Abrevió. Mal con la espada también, en una tarde apática. Pitos.

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