El diestro Manuel Escribano dio ayer una merecida vuelta al ruedo tras petición después de una actuación completa y entregada con el exigente quinto toro de Adolfo Martín en Las Ventas (Madrid). Bajo una fuerte lluvia, y con el ruido en malas condiciones, Escribano se fue a portagayola, puso banderillas y se jugó el tipo también en la muleta, siendo volteado y sobreponiéndose a ese percance. Todo quedó en un susto. La estocada cayó algo desprendida, pero la petición fue muy fuerte. A continuación, adjuntamos la secuencia fotográfica -de Plaza 1- del momento del percance:





