El indulto es y debe ser un premio extraordinario que premie algo excepcional. Actualmente, la tauromaquia está sumergida en una corriente que concibe el indulto como un premio al torero, y sobre todo, que ve el indulto como un premio ordinario y al alcance de cualquier toro «bueno». Ayer en la localidad de Osuna (Sevilla), el ganadero Victorino Martín se vio obligado a poner cordura y sensatez, ante las presiones para indultar el quinto toro. Él insistió en que no le valía para semental por su «falta de trapío y de cara», y por lo tanto, finalmente no se indultó. Esta es su opinión del encierro lidiado: «Hoy hemos lidiado una corrida variada en Osuna, con muy buena entrada. Han destacado por su juego cuarto y sobre todo quinto de la tarde, al que se le ha pedido el indulto con fuerza y vehemencia. La última palabra para el indulto de un toro la tiene el ganadero, por comportamiento y juego lo merecía pero no hemos accedido a su indulto porque no tenía el trapío que se debe exigir a un toro para ser un reproductor, que es el finalidad de este premio y reconocimiento. Ferrera, tras cortar dos orejas y rabo, el ganadero y el mayoral han dado la vuelta al ruedo en el quinto toro. Al terminar el festejo Antonio Ferrera y Curro Díaz han salido a hombros«.
Aquí está la opinión del ganadero del festejo de Osuna lidiado hoy en Osuna https://t.co/FeCKcwrNBo@RRRafaelillo @ferreratorero @CurroDiazOf pic.twitter.com/zzu112wOwr
— Victorino Martin (@victorinotoros) May 18, 2024
