VÍDEO | Así ha sido la gran faena de Emilio de Justo con un toro de La Quinta en Las Ventas

Imagen: Plaza 1

Madrid volvió a rugir. Volvió a rugir y a entregarse con uno de sus toreros predilectos de los últimos años. Volvió la mejor versión de Emilio de Justo, y volvió a soñar Madrid con su toreo. La faena de Emilio de Justo a «Periquito», un encastado y exigente toro de La Quinta, quedará en la memoria de todos los aficionados y puso el listón muy alto para lo que está por venir en la feria de San Isidro. Tras jugarse la vida con la mano derecha y sobreponerse a una fuerte cogida, Emilio de Justo expuso y se rompió a torear al natural. De uno en uno. De verdad. Con el empuje de Madrid rugiendo en cada muletazo. En cada natural. Puesta en pie con cada tanda. Emocionada tras una faena sencillamente inolvidable. Una faena de ‘puerta grande’ si el toro no hubiera tardado en caer, y el descabello hubiera sido más efectivo. Pero cuando se torea así, cuando sea torea tan de verdad, tan entregado, no importan los números. No importan las orejas. Emilio de Justo volvió a rendir Madrid, y Madrid se rindió a él. Un reencuentro soñado y muy esperado. Con el segundo, tampoco se dejó nada y dejó una faena de esfuerzo y actitud.

La corrida de La Quinta resultó variada, con un quinto encastado brillando por encima del resto, un lote noble y con movilidad -aunque con sosería y sin transmisión- que le tocó en suerte a Ginés, y un cuarto complicado pero que mantuvo el interés. Los dos primeros resultaron más deslucidos. Miguel Ángel Perera saludó una ovación y dio una vuelta al ruedo tras petición, en una faena correcta y de gran disposición. Cerró la tarde Ginés Marín, que se mostró apático y por debajo de las circunstancias.

A continuación, adjuntamos el vídeo-resumen del festejo:

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