ARRIBES TAURINAS

Así te hemos contado la emocionante tarde con la corrida de Victorino en Sevilla

Imagen: Pagés
Plaza de toros de La Maestranza de Sevilla – 13 de abril de 2024:

* Toros de Victorino Martín para Manuel Escribano, Borja Jiménez y Andrés Roca Rey.

Manuel Escribano recibió a portagayola al primer toro de Victorino Martín. Lo esperó con paciencia y valor, dejando una larga cambiada de mucho mérito. Luego procedió a torear a la verónica, siendo sorprendido por el toro, que lo cogió con violencia, queriendo ensañarse con él en el suelo. Fuerte percance, que obligó a Escribano a pasar a la enfermería. Se hizo cargo del toro, Borja Jiménez. Brindó a su compañero herido, e inició la faena con varias tandas de gran temple y mérito por el pitón izquierdo. De uno en uno, Jiménez fue robándole naturales de gran importancia, largos y limpios. Por el pitón derecho, el de Victorino se quedó siempre más corto, y aunque quiso también torearle con torería y cierto relajo, sufrió un susto que a punto estuvo de costarle un percance. Volvió a la mano izquierda, y selló una gran tanda al natural, aprovechando el buen pitón izquierdo del toro. Encastado y exigente el primer toro de Victorino. Estocada entera y efectiva. Ovación con saludos.

Voluntarioso se mostró Roca Rey con el capote para recibir al segundo de la tarde. El toro tuvo buen aire en el capote, y Borja Jiménez se gustó en un quite por delantales, y una gran media. En el último tercio, Roca Rey alternó ambas manos en tandas de esfuerzo, pero sin eco en los tendidos. Se le exigió mucho -incluso se le protestó la colocación en algunos instantes de la faena- y los naturales de mejor trazo llegaron con la mano derecha. Por ese pitón, el toro tuvo mejor condición, y tuvo cierta clase y nobleza. Por el izquierdo, resultó complicado y se quedó siempre corto. También pecó de perder las manos en varias ocasiones. Faena lineal y sin conexión con los tendidos. Estocada entera. Silencio.

Borja Jiménez cuajó una sobresaliente faena al tercer toro de la tarde, un gran ejemplar de Victorino Martín, que destacó por su buen fondo, su extraordinario pitón izquierdo y el interés que mantuvo hasta el final, también por el pitón derecho. A pesar de que le faltó algo de fuerza y de que su pelea en el caballo fue discreta, el de Victorino permitió a Borja Jiménez sellar una faena que fue de menos a más, brillando con la mano izquierda y poniendo en pie a La Maestranza por naturales. También le robó derechazo de gran mérito, imponiéndose a la exigencia del toro por ese pitón. Gran final por bajo, con remates de gran belleza. Media estocada, tendida y trasera, que le privó de cortar las dos orejas. Oreja de ley.

El quinto cuarto toro de la tarde, reseñado inicialmente en sexto lugar, mantuvo la misma tónica de la corrida y tuvo un paso discreto por el caballo. En el turno de quites, Roca Rey sorprendió con un meritorio y vistoso quite por delantales. No tuvo tanta fortuna Borja Jiménez por chicuelinas, con el toro quedándose corto y poniéndole en apuros. En el último tercio, Roca Rey mostró una buena dimensión en una faena que fue a más, pero que no tuvo la repercusión esperada en los tendidos. Muy frío el público, Roca Rey fue cuajando al toro por ambos pitones, metiéndole en la muleta, pudiéndole y logrando varias tandas de importancia con la mano derecha. Por el pitón izquierdo, al toro le costó humillar más, pero tuvo la nobleza suficiente para que Roca Rey pudiera dejar algunos muletazos de buen trazo. Faena muy seria y digna de un premio, y una repercusión mayor de la que tuvo. Toro con interés, a pesar de que le faltó algo más de fuerza y resultó algo deslucido en los finales del muletazo. Ovación con saludos.

Al quinto de la tarde lo recibió a portagayola Borja Jiménez, con gran mérito pero sin excesivo lucimiento en el recibimiento posterior. El de Victorino hizo buena pelea en el caballo, pero desde su salida tuvo importancia y mucho peligro. En el inicio de faena desarmó hasta en dos ocasiones a Borja Jiménez, muestra de su difícil condición. No se amedrentó el torero, que poco a poco y acortando la distancia, fue robándole muletazos de más mérito que lucimiento con la mano derecha. En ese pitón basó su faena, puesto que por el izquierdo el toro no dio opciones. Quiso cerrar con la mano derecha, pero el toro se vino a menos y le obligó a abreviar. Estocada tendida y trasera. Ovación con saludos.

Bajo una atronadora ovación salió Manuel Escribano de la enfermería. Recién operado de una fuerte cornada en la pierna, y con la paliza que un percance como el sufrido conlleva… decidió irse a portagayola. La gente en pie, gritos de «¡torero, torero!» y sonó la música. Tardó mucho en salir el de Victorino, pero aguantó Escribano con mucho valor, y le dejó una gran larga cambiada. Pelos de punta también con el toreo por verónicas con las vibrantes embestidas del toro. Y de nuevo, gritos de «¡torero, torero!». Continuó la gesta heroica de Escribano, que pidió los palos y puso él mismo las banderillas. La plaza hecha un clamor… emoción a raudales en el ruedo, y en los tendidos. Dos pares de un enorme mérito atendiendo a las difíciles circunstancias. La faena tuvo una gran importancia, no tanto por el lucimiento, pero sí por el mérito, la gesta y por una capacidad sobrehumana. A pesar de las notables dificultades del toro, Escribano le robó un par de tandas destacadas con la mano derecha, y se jugó el tipo también con la mano izquierda. Un ejemplo de superación que tardará muchos años en olvidarse. Estocada entera de mucho mérito, y dos orejas con petición de rabo. Final muy emocionante de tarde…

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