No fue el triunfador numérico de la tarde. No salió a hombros al finalizar el festejo. Pero, ¿y eso qué importa? ¿Eso que importa cuando se torea como toreó Juan Ortega al segundo de Juan Pedro Domecq en Valencia? Ese recibo capotero, ese toreo por verónicas, ya es historia. No se puede torear más despacio. Más encajado. Más torero. Meciendo las embestidas del astado con la difícil facilidad de los genios. Un día más, Ortega demostró que, con permiso de José Antonio Morante de la Puebla, no tiene rival con el capote. Nadie torea como él. Él torea como nadie. Su capote es la ilusión de muchos aficionados, que hoy se emocionaron con esas verónicas en Valencia… Dentro vídeo:
Recibo de capote al primero de la tarde en Valencia. pic.twitter.com/DpHskQiNQJ
— Juan Ortega (@juanortegapr) March 18, 2024
