«Rivereño» de la ganadería de Valle Blanco fue el encargado de abrir la tarde en la localidad de Horcajo de las Torres (Ávila). El toro, muy serio y de buenas hechuras, protagonizó una salida espectacular y explosiva, barriendo el vallado y poniendo en apuros a varios aficionados. A su llegada al tramo de asfalto, se hizo daño en la pezuña de la mano izquierda, resintiéndose durante el resto de su suelta. A pesar de ello, el toro tuvo buen fondo, buena condición y quiso siempre arrancarse con prontitud y embestir con nobleza. En el tramo final, al toro le costó más arrancarse y resultó más tardo. De hecho, finalmente fue enmaromado debido a las notables complicaciones para enchiquerarlo.
Posteriormente se dio suelta a «Campero», de la ganadería Celador Zurdo. Un toro totalmente distinto en presencia y comportamiento, haciendo honor a su procedencia y resultando complicado y exigente. El toro se revolvía rápido, y eso provocó momentos de tensión y peligro para los recortadores y también para los propios aficionados. Además, amagó en varias ocasiones con colarse entre los barrotes. En el tramo final, resultó también más parado y fue enchiquerado con ayuda de los bueyes.
