La corrida de José Escolar en Pamplona resultó muy complicada, accidentada y en líneas generales también deslucida. Orientada, sin terminar de romper y con menos fondo que el mostrado en anteriores corridas, la de José Escolar no le puso las cosas fáciles a la terna. Fernando Robleño, el encargado de abrir la tarde, resultó prendido y gravemente corneado en el inicio de la faena a su primer toro. Ello obligó a Juan del Álamo y a Borja Jiménez a estoquear tres toros en total cada uno; sin embargo, durante la faena al cuarto toro, Borja Jiménez también sufrió aparentemente un puntazo en la pierna. De hecho, antes de que se diera muerte al sexto ejemplar, se vio obligado a pasar por la enfermería. Tarde muy importante la suya, a pesar del fallo con los aceros, que le permitió conectar con el público de manera notable. Tres faenas de valor, raza y compromiso, que demostró -entre otras cosas- yéndose incluso a porta gayola. Hubo momentos importantes por ambas manos, y también series más que meritorias en la corta distancia, cruzándose al pitón contrario y jugándose el tipo. Por su parte, Juan del Álamo cortó la única oreja de la tarde al primero de su lote, tras haber dado muerte también al astado que hirió a Robleño. Tarde correcta, voluntariosa y digna del torero salmantina con una lote de dispar juego, que no acabó de romper. Sin duda, no fue la corrida esperada, ni el resultado deseado.
Plaza de toros de Pamplona. Cuarta de la Feria del Toro 2023. Lleno en los tendidos. Toros de José Escolar, bien presentados y de dispar comportamiento. Fernando Robleño: herido; Juan del Álamo: silencio, oreja y silencio; Borja Jiménez: ovación con saludos, ovación y vuelta al ruedo.
