«Comisario» (nº80) de la ganadería de Fuente Ymbro y reseñado por la Peña Juventud Cauriense, ha resultado un toro interesante y que dio importancia a todo lo que se le hizo. Tras completar un encierro rápido, vistoso y limpio por la mañana en Coria (Cáceres), su lidia vespertina resultó entretenida y tuvo numerosos momentos de peligro. En un principio, durante su suelta en la plaza, el toro resultó algo reservón -le faltó mayor prontitud en algunos instantes-, pero también tuvo nobleza y permitió disfrutar de detalles destacables, tanto a cuerpo limpio como con la muleta. Quiebros de pie, un espectacular quiebro de rodillas… y toreo también de rodillas por parte de varios maletillas.
Posteriormente, a pesar de resultar algo parado en la última parte de su lidia en la plaza, el de Fuente Ymbro terminó saliendo hacia las calles con mucha fuerza y viveza para protagonizar un final de suelta tremendamente emocionante. El jabonero, propiedad del ganadero Ricardo Gallardo, sembró el peligro e incluso el pánico por las calles. Siempre incierto y pegando arreones, el toro se movió mucho, y dejó numerosos sustos a los corredores y aficionados que se encontraban en las calles; afortunadamente, ninguno de importancia (aparentemente todos fueron caídas en el recorrido debido a esos arreones inesperados). En el tramo final, el de Fuente Ymbro volvió en varias ocasiones a la plaza, hasta venirse a menos y emplazarse en los medios. Finalmente la organización decidió enchiquerarlo en los corrales, donde se le dio muerte.
